Un ciberataque afectó durante la noche del lunes a supermercados y comercios de alimentos en siete países de Europa, con fallas en sistemas de refrigeración y congelamiento. El episodio alcanzó a establecimientos de Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Estonia, Países Bajos, Finlandia e Irlanda. La alteración remota de las temperaturas obligó a retirar productos frescos y congelados que habían perdido sus condiciones de conservación. El caso reavivó la preocupación por la exposición de la infraestructura comercial a ataques informáticos.
Según la información disponible, algunos refrigeradores y congeladores fueron modificados a distancia y llegaron a marcar 50 grados centígrados. Esa variación dejó fuera de uso mercadería que debía mantenerse en frío continuo, por lo que varios locales descartaron alimentos para evitar su comercialización en condiciones inadecuadas. El episodio se produjo pocas semanas después de un ataque similar en Francia, donde delincuentes informáticos tomaron el control de equipos de refrigeración de cientos de supermercados y comercios independientes. Ese antecedente muestra que el objetivo de estos ataques no es solo el robo de datos, sino también la interrupción operativa de servicios básicos para la venta de alimentos.
Impacto en Suecia
En Suecia, ICA Group confirmó que un número limitado de sus sucursales tuvo inconvenientes durante la madrugada. Una de ellas, ICA Kvantum, ubicada en la localidad de Sjöbo, informó en sus redes sociales que sus heladeras y congeladores habían sido intervenidos y ajustados a 50 grados. El establecimiento comenzó a retirar los alimentos afectados. Otra cadena sueca, Coop, también registró problemas en seis de sus locales ubicados en el centro del país. En ambos casos, la consecuencia inmediata fue la revisión de stock y la pérdida de mercadería que no pudo conservarse dentro de los parámetros requeridos.
Alcance en Bélgica y Luxemburgo
En Bélgica y Luxemburgo, la compañía Delhaize comunicó que un incidente informático perjudicó los sistemas de refrigeración de varias decenas de sucursales. La portavoz de la empresa, Sarah De Meester, explicó que la disponibilidad de productos frescos y congelados se encontraba temporalmente limitada, aunque aclaró que los centros de distribución funcionaban con normalidad y que no se habían interrumpido las entregas. Por su parte, Carrefour Bélgica informó que el ataque tuvo un alcance reducido dentro de su estructura: alcanzó a 15 de sus más de 700 establecimientos. Esa diferencia en la magnitud del impacto muestra que el efecto operativo dependió de la arquitectura tecnológica de cada cadena.
Respuesta en Irlanda
En Irlanda, la empresa Musgrave, propietaria de la cadena SuperValu, detectó inconvenientes en un modelo específico de equipos de refrigeración instalado en 13 supermercados. La compañía indicó que sus sistemas de vigilancia permitieron identificar el problema y activar medidas de manera inmediata. También sostuvo que el resto de los productos continúa disponible para la venta y que los alimentos comercializados se mantuvieron bajo temperaturas seguras. Además, trabaja junto con los proveedores de los equipos y especialistas en ciberseguridad para recuperar el funcionamiento habitual de los sistemas. El próximo paso será la normalización completa de la operación y la verificación de que no persistan vulnerabilidades en los dispositivos afectados.




