El papa León XIV tendrá como lugar de alojamiento la Nunciatura Apostólica de Buenos Aires durante las cuatro noches que permanecerá en el país, en el marco de su visita prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. La residencia está ubicada en el Palacio Fernández Anchorena, en Recoleta, y además de ser el sitio donde descansará después de sus actividades diarias podría funcionar como espacio para encuentros reservados.
El edificio se encuentra en avenida Alvear 1637, cerca de la intersección con Montevideo, y funciona como sede de la representación diplomática de la Santa Sede desde 1952. Durante la estadía del Pontífice, ese ámbito permitirá sostener conversaciones fuera de los actos previstos públicamente, en línea con la dinámica habitual de las visitas internacionales papales.

Según informó Infobae, la organización del viaje contempla la posibilidad de realizar al menos dos reuniones privadas que no figurarían en el cronograma oficial. Entre los eventuales interesados en mantener un encuentro con León XIV aparecen dirigentes políticos, sindicalistas, empresarios, referentes de organizaciones sociales y representantes de la Iglesia. La definición de esos contactos quedará sujeta a la decisión del propio Pontífice y de su entorno.
Agenda reservada La posibilidad de recibir invitados en nunciaturas forma parte del funcionamiento de estas sedes diplomáticas, que permiten organizar audiencias con mayor reserva y al margen del protocolo público de cada país. Un antecedente se registró durante su visita a España, en junio, cuando León XIV recibió en la Nunciatura a distintas personalidades, entre ellas Isabel Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, en una reunión mantenida bajo condiciones de máxima discreción, por pedido del Vaticano.
En Buenos Aires, una de las figuras encargadas de coordinar esos eventuales encuentros será el nuncio apostólico Michael Wallace Banach, designado por León XIV el 14 de mayo. Su tarea incluirá gestionar los pedidos de audiencia, aunque la resolución final dependerá del Pontífice y de su entorno inmediato. En paralelo, la agenda pública contempla actividades con autoridades nacionales y reuniones con representantes de la sociedad civil, incluida una con el presidente Javier Milei.
Reuniones fuera de programa Los pedidos de audiencia podrían llegar desde distintos ámbitos, entre ellos el sindicalismo, los movimientos sociales, la política, el empresariado y la Iglesia. También está previsto un encuentro con las personas que realizaron aportes económicos para colaborar con la organización de la visita. El formato privado de esas reuniones permitiría sostener conversaciones sin fotografías institucionales ni anuncios públicos, y sin que cada encuentro sea leído necesariamente como una definición política. La estadía del Papa en la Nunciatura se extenderá hasta el 11 de noviembre, cuando concluya su permanencia en el país.




