Un torneo de pesca deportiva en Polonia dejó la captura de un bagre europeo de 2,92 metros en un embalse de Rybnik, junto a una central eléctrica de carbón. El ejemplar fue extraído tras más de 30 minutos de lucha y luego medido por los jueces de la competencia. La longitud lo ubicó en el centro de la atención por su eventual relación con el récord Guinness del bagre más largo del mundo.
La captura fue realizada por Oliver Schäfer, un pescador alemán de 34 años que viajó desde Países Bajos junto con Kevin Cremers, de 31 años. Ambos participaron de la Copa Mikado con el objetivo de encontrar un ejemplar de gran tamaño. Schäfer se dedica a la pesca y también fabrica herramientas, según el texto original.
Para atraer al siluro europeo, también llamado bagre europeo y cuyo nombre científico es Silurus glanis, Schäfer utilizó una caña especial y un señuelo de goma. Durante la maniobra, Cremers mantuvo la embarcación bajo control ante los fuertes vientos que complicaban la tarea. Una vez en la costa, el pez fue colocado sobre una lona especial para proteger su capa de mucosidad, que cumple una función de defensa y debe preservarse para evitar lesiones.
La sospecha sobre el ejemplar Después de la medición, los organizadores y los pescadores plantearon la posibilidad de que se tratara del mismo pez capturado en ese embalse el año pasado por Krzysztof Pyra y Adrian Gontarz. Esa hipótesis no fue confirmada en la nota, pero quedó instalada como una de las variables del caso. Schäfer dijo al diario alemán Bild: “Como pescador, solo conozco el mito del pez de tres metros por las historias. Solo creo en lo que veo. Ahora está a un paso”.
Tras la medición, los responsables de la competencia devolvieron el pez al agua con vida. El dato relevante que queda pendiente es si la captura será homologada como récord o si la sospecha sobre su identidad modifica su registro final. Por el momento, la referencia concreta disponible es la medición oficial de 2,92 metros realizada en la competencia.




