Darío Giordano difundió un comunicado a través de Ángel de Brito en LAM, por América, luego de la denuncia pública de violencia realizada por Valentín Yankelevich y ratificada por Gustavo Yankelevich. En su texto, el viudo de Romina Yan rechazó las acusaciones y sostuvo que la causa en su contra terminó con un sobreseimiento en 2018. También cuestionó la exposición mediática del conflicto familiar y pidió que el debate no se sostenga frente a cámaras.
Antecedentes judiciales. Según el relato difundido en el programa, hace 12 años Valentín y Franco Yankelevich denunciaron a su padre por violencia. En ese momento, la Justicia dispuso que los dos hermanos quedaran bajo la tutela de su abuelo, Gustavo Yankelevich, mientras Azul Giordano permaneció con su padre y su nueva esposa. El mismo material atribuye a Gustavo Yankelevich la afirmación de que su nieta, que entonces tenía 7 años, no habría estado alcanzada por los episodios denunciados por sus hermanos.
El testimonio de Valentín. La discusión pública se reactivó el domingo 11 de octubre, cuando Infobae publicó una entrevista de Tatiana Schapiro a Valentín Yankelevich. Allí, el joven dijo que empezó a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío Giordano cuando tenía 9 o 10 años. Describió golpes, gritos, encierros y episodios de maltrato, y señaló que el colegio era para él el lugar donde pasaba las mejores horas del día porque no volvía a su casa.
La versión de Gustavo Yankelevich. El lunes 12 de octubre, Gustavo Yankelevich habló públicamente por primera vez sobre la situación de sus nietos mayores y sobre el proceso que derivó en la obtención de su tenencia completa. Según su testimonio, Franco le contó que, cuando expresó su deseo de vivir con su abuelo, su padre lo “desmayó a golpes”. También relató que un médico le atribuyó a un tic que presentaba el joven una consecuencia de golpes en la cabeza. En ese tramo, afirmó: “Fue muy difícil, estaban muy lastimados”.
La respuesta de Giordano. En el comunicado leído en LAM, Giordano dijo que no iba a discutir públicamente con su hijo Valentín y que no respondería por los medios. Sostuvo que la muerte de Romina Yan alteró por completo la dinámica familiar y que debió criar a sus hijos en un contexto de duelo. También afirmó que hubo “acusaciones públicas de una gravedad enorme” y que rechaza las denuncias de violencia que se le atribuyen. En el cierre, insistió en que quiere preservar la intimidad familiar y que no busca una disputa mediática.
Lo que queda abierto. El texto difundido por Giordano no agrega novedades procesales sobre una reapertura judicial. Sí deja planteada la distancia entre las versiones familiares y la referencia que hizo a su sobreseimiento de 2018. Por ahora, el episodio queda circunscripto al cruce público de testimonios y a un conflicto que, según el propio comunicado, sigue sin resolverse en el plano íntimo.




