La actriz y directora argentina Dolores Fonzi criticó al gobierno de Javier Milei durante el Festival de San Sebastián, al ser consultada por el financiamiento de la cultura en Argentina. Ante la prensa española, calificó la situación como “pésimo” y sostuvo que el sector quedó con menos margen para producir contenidos propios.
Fonzi participó de la presentación de “Mis muertos tristes”, la nueva miniserie de Pablo Larraín inspirada en los cuentos de Mariana Enríquez. En ese contexto, vinculó el estado de la industria del cine con la dificultad para sostener coproducciones y acuerdos internacionales. Según dijo, el país está en un momento que impide “propiciar la otra orilla del puente” con otras cinematografías.
Desfinanciamiento y coproducciones
La artista afirmó que el trabajo con Francia, Bélgica y Alemania se apoyaba antes en fondos que permitían filmar películas pequeñas mediante coproducciones internacionales. Señaló que esa dinámica ya no es posible y que el sector depende “totalmente” de las plataformas. También sostuvo que no solo se retiraron recursos del INCAA, sino que se cortó la posibilidad de articular puentes con otros países.
Críticas al alcance del recorte
En su exposición, Fonzi extendió sus cuestionamientos a otras áreas de la cultura. Dijo que el Gobierno intentó quitar subsidios a los libros y al teatro, y enmarcó esas decisiones en una discusión sobre el lugar de la cultura como memoria e identidad de los pueblos. Su planteo quedó formulado en términos políticos, sin precisiones oficiales en la nota sobre montos, programas o medidas específicas.
La intervención de la actriz se produjo en un escenario internacional de referencia para la industria audiovisual, lo que le dio visibilidad a sus observaciones sobre la situación argentina. Como cierre, advirtió que la cultura es “el alma” y afirmó: “Gente desalmada gobernando pretende matar lo poco de alma que queda”.




