El comercio exterior vitivinícola argentino cerró los primeros nueve meses de 2026 con un escenario dispar, donde el producto estrella del país —el vino tinto fraccionado— experimentó un persistente declive tanto en volumen físico como en facturación internacional. De acuerdo con las cifras oficiales provisorias del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) procesadas a través del Sistema Informático Malvina (SIM), entre enero y septiembre de 2026 se despacharon al exterior 879.911 hectolitros de vino color fraccionado, lo que representa una caída interanual del 3,8% frente a los 914.643 hectolitros exportados en igual período de 2025.
Este retroceso cobra una dimensión crítica para la industria debido a que los vinos tintos concentran el 81,9% del volumen total de los envíos fraccionados que Argentina coloca en las góndolas mundiales.
Menor volumen y sangría de divisas FOB
El balance del período enero-septiembre no solo refleja menos cajas colocadas en el exterior, sino también un significativo impacto en los ingresos de divisas. La facturación total por exportaciones de vinos tintos fraccionados se redujo de 394,48 millones de dólares FOB en los primeros nueve meses de 2025 a 371,22 millones de dólares FOB en el mismo tramo de 2026.Esta diferencia implica una pérdida directa de 23,25 millones de dólares para el sector, marcando una baja del 5,89% en valor que superó en magnitud a la propia caída del volumen. El fenómeno estuvo acompañado por un descenso en el valor promedio de la categoría envasada en general, cuyo precio medio por litro retrocedió un 2,1%, ubicándose en 4,12 dólares frente a los 4,20 dólares alcanzados en 2025.
Los varietales tintos explican el grueso del declive
Al desagregar las estadísticas por categoría de producto, los vinos varietales de color fraccionados —donde reinan emblemas como el Malbec y el Cabernet Sauvignon— fueron los que sufrieron el golpe más severo:- Varietales de color: Las ventas externas pasaron de 793.901 hectolitros en 2025 a 760.393 hectolitros en 2026, una disminución del 4,2%. Este grupo por sí solo concentra el 84,6% de todas las exportaciones de varietales envasados.
- Vinos color sin mención varietal: Cayeron un 3,1%, retrocediendo de 105.751 hectolitros a 102.477 hectolitros.
- Espumosos de color: Mostraron un comportamiento inverso con un alza del 13,1% (de 14.874 a 16.819 hectolitros), aunque su volumen representa una porción acotada dentro del consolidado general.
En cuanto a los formatos de embalaje, la botella de vidrio, que acapara el 96,7% de los despachos fraccionados, cedió un 3,0% acumulado al totalizar 1.038.243 hectolitros contra 1.070.879 hectolitros en 2025. Por su parte, el envase Tetra Brik cayó un 6,8% (de 36.717 a 34.208 hectolitros).
La montaña rusa mensual: el pozo invernal y el alivio de septiembre
La trayectoria mensual de 2026 estuvo lejos de ser lineal. Los tintos fraccionados atravesaron su momento más crítico durante el invierno, con un derrumbe extraordinario en julio de 2026, cuando los envíos cayeron un 43,9% interanual (de 126.399 hectolitros en 2025 a apenas 70.936 hectolitros). En dicho mes, el valor FOB mensual se hundió un 45,1%, generando una brecha que condicionó fuertemente el acumulado anual. La tendencia continuó a la baja en agosto, con un declive del 16,3% en volumen.No obstante, septiembre de 2026 brindó un respiro relevante al anotar un salto positivo del 28,2% en volumen (147.278 hectolitros frente a 114.875 hectolitros en septiembre de 2025) y del 23,9% en divisas FOB (60,63 millones de dólares). Si bien este repunte amortiguó el balance, no alcanzó a revertir el saldo negativo de los nueve meses acumulados.
Contraste sectorial: el granel y los blancos sostienen
las cifras globales
La contracción de los tintos fraccionados contrasta con la dinámica del vino
total argentino, cuyo volumen global en realidad creció un 3,2% en los
primeros nueve meses del año (alcanzando 1.480.437 hectolitros). Sin embargo,
ese incremento se sostuvo en el dinamismo del vino a granel, que saltó
un 24,5% (de 326.560 a 406.508 hectolitros) traccionado principalmente
por los blancos a granel (+168,8%).
De este modo, mientras las exportaciones globales de vino registraron un mayor volumen físico por operaciones de granel, la categoría que genera mayor valor agregado y posicionamiento de marca en las góndolas internacionales —el vino tinto fraccionado— cerró el período con un saldo negativo tanto en volumen como en divisas.




