La llegada de la megaminería de cobre a San Juan, a partir de proyectos como Vicuña, está obligando a las empresas proveedoras locales a adecuarse a exigencias de volumen, calidad y financiamiento que superan la escala habitual de las pymes provinciales. Así lo planteó Fernando Godoy, presidente de la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA), al señalar que el sector necesita reglas más claras y una estrategia de fortalecimiento financiero para responder a la demanda que se proyecta. El dirigente definió el escenario como una oportunidad de expansión, aunque condicionada por la capacidad de adaptación de las firmas locales.
Información y contratación
Godoy sostuvo que la provincia todavía no está preparada para todo lo que implicará Vicuña, no solo por la magnitud de la extracción sino también por su impacto sobre proveedores, infraestructura y empleo. En ese marco, reclamó un canal de información permanente y formal hacia las cámaras empresariales sobre los criterios de contratación y las reglas que regirán los grandes proyectos mineros. "Nos hace falta más comunicación en un proyecto tan grande", dijo, al remarcar que conocer con anticipación los tiempos de ejecución permite a las pymes planificar inversiones y organizar su capacidad operativa.
Antecedentes recientes
En septiembre de 2025, Vicuña informó que abrió una licitación para una campaña de perforación y notificó a las cámaras mineras de San Juan. La empresa también comunicó que, desde diciembre de 2024, ninguna firma puede participar en sus licitaciones sin inscribirse previamente en su plataforma oficial de proveedores. Ese esquema obliga a las empresas interesadas a contar con información precisa y a cumplir requisitos administrativos antes de competir por contratos vinculados al proyecto.
Alianzas empresarias
Para enfrentar las limitaciones financieras, CAPRIMSA impulsa asociaciones entre pymes locales y empresas de mayor tamaño, incluso de otras provincias como Rosario. La propuesta apunta a resolver una restricción conocida del entramado productivo sanjuanino: balances ajustados y acceso limitado al crédito bancario. Según Godoy, sumar socios con mayor respaldo económico aporta financiamiento, tecnología y escala para competir por contratos de mayor volumen, algo que el sector considera necesario para la minería del cobre.
Escala y próximos pasos
El dirigente afirmó que una empresa chica no puede dar ese salto sola y que la construcción de alianzas requiere constancia para superar resistencias internas. Como antecedente, mencionó la incorporación de una empresa de transporte como socia de CAPRIMSA, con la intención de competir junto a proveedores locales por el servicio logístico de Vicuña. Godoy señaló que la articulación entre experiencia local y solidez financiera de firmas consolidadas puede responder a las exigencias del sector. La evolución de esas asociaciones y el acceso a información formal sobre contrataciones aparecen, por ahora, como las variables a seguir en la inserción de las pymes sanjuaninas en los proyectos de cobre.




