Los economistas Pablo Padín y Marcelo Delgado plantearon que la mejora de las cuentas externas de la Argentina no se traduce en una recuperación del consumo de los hogares. Ambos participaron del programa De Sobremesa, que emite Telesol y conduce Mariano Bataller, donde describieron una brecha entre los indicadores macroeconómicos y el poder de compra cotidiano.
Superávit y caída de inversión
Padín sostuvo que el país proyecta exportaciones por 57 mil millones de dólares este año y un superávit comercial relevante, pero advirtió que la inversión general cayó 11 por ciento. También afirmó que el costo de vida en dólares volvió más caro al país frente a otros mercados: "Hoy es más barato ir a comer cualquier cosa en España, en Madrid, que venirlo a comer en la Argentina", dijo. Su planteo fue que la mejora de los números agregados no alcanza para recomponer el ingreso real de las familias.
Mercado interno más acotado
Delgado enfocó su análisis en el empleo y el consumo interno, y señaló que el estancamiento no es reciente. "En los últimos 20 años el mercado interno cada vez es un poquito más chico, más acotado. Tenemos prácticamente la misma cantidad de trabajadores en libros desde el año 2000", afirmó. En ese marco, vinculó la situación salarial con dificultades sociales concretas, como jóvenes que no logran independizarse o que deben volver a vivir con sus familias después de una separación.
Ingresos y deterioro del poder de compra
Al referirse a los ingresos, Padín detalló que un sueldo registrado, bajo el formulario 931 que las empresas usan para declarar aportes, promedia un millón y medio de pesos. Agregó que quienes trabajan por cuenta propia perciben en promedio entre 800 mil y 900 mil pesos. Para describir el ajuste de los últimos años, comparó la situación económica con un paciente al que se llevó a una terapia intensiva con un "coma inducido", y sostuvo: "Toda la musculatura de ese cuerpo está desapareciendo".
Impacto en San Juan
Para San Juan, Delgado indicó que la minería no tendrá un efecto inmediato sobre el bolsillo de las familias. Según su proyección, 2026 y 2027 serán años de obras preliminares, mientras que el movimiento fuerte de contratación y comercio recién aparecería entre 2028 y 2029. También estimó que, al menos hasta el primer cuatrimestre del año próximo, la situación económica seguirá siendo muy dura para la mayoría de los hogares.




