El mercado de combustibles atraviesa una tensión entre precios en alza y una demanda que no se recupera. Entre enero y agosto de 2026, el consumo acumuló una baja de 5,36% frente al mismo período de 2023, mientras el valor de la nafta en dólares superó al de Estados Unidos y Brasil.
En septiembre, el litro de nafta súper llegó a U$S 1,35 en Argentina, contra U$S 1,18 en Estados Unidos y U$S 1,26 en Brasil. Con ese nivel, el combustible local quedó 14,8% por encima del precio estadounidense. La brecha se abrió en un contexto de suba del petróleo internacional, que presionó sobre los costos de refinación y comercialización.
Suba del crudo
El Brent llegó a ubicarse alrededor de U$S 105 por barril, frente a un valor de referencia interno situado entre U$S 80 y U$S 85. En ese escenario, Shell, Axion y Puma aplicaron incrementos de entre 2% y 5% en sus combustibles. YPF, que concentra alrededor del 55% de las ventas minoristas, dispuso un ajuste más moderado, de 1% promedio.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que las compañías están usando un esquema de amortiguación de precios, conocido como buffer, para no trasladar de inmediato toda la variación internacional del crudo. “Cualquier aumento que estén haciendo está dentro de un programa de buffer, porque el aumento sería muy grande”, señaló. También advirtió: “Si el precio se mantiene alrededor de los USD 100 por mucho tiempo, Argentina va a pagar a USD 100”.
Demanda en retroceso
La menor demanda limita el margen para trasladar subas al surtidor. En agosto se vendieron 1.389.254 metros cúbicos de combustibles, frente a 1.420.350 millones de metros cúbicos en el mismo mes de 2025, lo que implicó una caída interanual de 2,19%. El mes previo, la retracción había sido de 5,53%, con lo que el sector completó siete meses consecutivos de retrocesos.
La nafta súper, que representa el 41% del mercado, fue el producto con mayor baja, de 3,66%. También disminuyeron el gasoil común, con 3,02%, y la nafta premium, con 2,16%. La única excepción fue el gasoil premium, que aumentó 2,75%. En el plano empresario, YPF comercializó 765.835 metros cúbicos en agosto, 2,08% menos que un año antes, mientras que Shell registró una disminución de 2,06%.
Impuestos y diferimientos
La evolución de los precios se combinó con el efecto tributario. Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026, el impuesto a los combustibles líquidos, o ICL, aumentó 240% en términos reales, y su participación en el precio final de la nafta pasó del 8,9% al 19,8%. A la vez, el Gobierno volvió a postergar parte de las actualizaciones pendientes.
El Decreto 1126, publicado el 30 de septiembre, extendió hasta el 1° de noviembre el cronograma para aplicar los incrementos correspondientes a períodos anteriores. La medida busca evitar que el ajuste tributario se acumule con las subas ya dispuestas por las petroleras y agregue presión sobre la inflación. El próximo dato a seguir será la evolución del precio internacional del crudo y la respuesta de las refinadoras en el surtidor.




