Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) comienza hoy la tercera revisión del acuerdo firmado con la Argentina, en un proceso que pondrá bajo análisis las principales cifras del programa económico. La evaluación es clave para definir si el país accede a un nuevo desembolso de alrededor de US$900 millones. Hacia fines de esta misma semana, además, el Ejecutivo deberá afrontar un vencimiento cercano a los US$800 millones con el organismo.
La misión estará encabezada por Joyce Wong, jefa de misión del FMI para la Argentina, y mantendrá reuniones con los equipos técnicos del área económica. Según el texto original, de esos encuentros no participará el ministro de Economía, Luis Caputo, quien se encuentra en Nueva York para asistir a la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). Las conversaciones se desarrollarán en Buenos Aires y tendrán como ejes el cumplimiento de las metas fiscales y la evolución de las reservas.
Metas bajo revisión La evaluación tomará como referencia los datos de la economía al cierre del segundo trimestre. Entre los puntos centrales figuran el resultado fiscal y la acumulación de reservas internacionales, dos variables que el Fondo considera determinantes dentro del programa acordado. Para este año, el entendimiento prevé un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI, es decir, del Producto Bruto Interno.
Los últimos datos oficiales informados en el texto señalan que en agosto el Sector Público Nacional registró un resultado financiero positivo de $635.529 millones. Con ese desempeño, en los primeros ocho meses del año acumuló un superávit financiero cercano al 0,2% del PBI y un superávit primario de aproximadamente 1,1% del PBI. En ese marco, el Gobierno sostiene que esos números respaldan el cumplimiento del ancla fiscal prevista en el programa.
Reservas y desembolso El segundo eje de análisis será la evolución de las reservas internacionales. El FMI viene señalando que la recomposición de los activos del Banco Central es una prioridad del programa, tanto para reducir la vulnerabilidad externa como para mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales shocks. En lo que va del año, el Banco Central compró más de US$14.000 millones en el mercado y superó el objetivo anual de adquisición de divisas fijado en el acuerdo.
De todos modos, el resultado de la revisión no depende solo del volumen bruto de dólares comprados. Los técnicos también examinarán las reservas netas computables, calculadas según la metodología establecida en el programa. Si las conversaciones avanzan sin sobresaltos y luego reciben la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo, el Fondo habilitaría el próximo giro de aproximadamente US$900 millones, que integra los recursos pendientes para 2026. La secuencia deja como variable inmediata el cierre técnico de la misión y, después, la decisión formal del Directorio.




