El economista y columnista Ricardo Coca sostuvo que el ajuste fiscal del Gobierno Nacional recae sobre las provincias, los jubilados y los trabajadores. Lo dijo en una entrevista en el programa Al Palo, emitido por MIL20 y conducido por Roberto Pugliese y Silvana. En ese marco, explicó qué partidas y qué sectores están absorbiendo la baja del déficit público.
Recorte y distribución Coca afirmó que la Nación combina la reducción del gasto con beneficios impositivos a determinados sectores. Según detalló, la obra pública vinculada con viviendas, rutas y otras intervenciones cayó 83%, mientras que las transferencias a las provincias bajaron 86% en términos nominales. También señaló recortes del 62% en empresas públicas, de cerca del 40% en universidades y de 8,2% en jubilaciones, hasta alcanzar un superávit del 0,1% del PBI.
Impacto provincial El economista afirmó que el esquema nacional traslada el desequilibrio fiscal a las jurisdicciones. Dijo que solo cinco provincias mantienen saldo positivo, entre ellas San Juan, aunque con un margen cada vez más acotado. En ese contexto, advirtió que los gobiernos provinciales deben afrontar con recursos propios el mantenimiento de rutas e infraestructura que antes financiaba la Nación.
Educación e inversión Coca también se refirió al financiamiento educativo y mencionó como ejemplo que en la universidad debieron hacerse cargo de la escuela de música, un proyecto que antes era cubierto por organismos internacionales. Sostuvo además que el Gobierno devolvió esos créditos a los organismos internacionales y no continuó con las obras. En paralelo, cuestionó las previsiones oficiales de inflación y estimó una suba de precios real en torno del 30% anual.
Empleo y presupuesto Por último, planteó que el esquema actual no favorece al empleo formal, porque los sectores que más crecen generan divisas pero demandan poca mano de obra. Contrastó esa dinámica con la industria y el comercio, a los que atribuyó el 80% del trabajo. De cara al debate del próximo presupuesto en el Congreso, anticipó discusiones por la distribución de partidas y por supuestos macroeconómicos que consideró demasiado optimistas.




