La Argentina podría importar este año unas 50.000 toneladas de carne vacuna equivalente res con hueso, más del doble de las 24.000 toneladas registradas en 2025, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). El mismo organismo proyecta que en 2027 el volumen llegaría a 70.000 toneladas, el nivel más alto de toda la serie. El dato adquiere relevancia porque convive con exportaciones en expansión y con un consumo interno en retroceso.
El informe del USDA señala que antes de 2018 las importaciones argentinas de carne vacuna eran insignificantes. El cambio se aceleró a fines de 2025, cuando comenzaron a crecer con fuerza los ingresos de cortes enfriados de mayor valor, principalmente desde Brasil, con Paraguay y Uruguay como proveedores complementarios. Para el organismo estadounidense, la carne importada dejó de ser un hecho marginal y pasó a integrar la estructura del mercado argentino.
Qué cortes ingresan
El USDA distingue dos destinos principales para esas compras. La mayor parte sigue siendo de cortes congelados para uso industrial, en especial recortes destinados a la elaboración de hamburguesas y salchichas. Desde fines de 2025 también ganaron terreno cortes enfriados de mayor valor, entre ellos lomo, nalga, cuadrada, colita de cuadril, bola de lomo y aguja. Incluso el asado de tira ya se comercializa en algunas cadenas con origen importado. Según el informe, esos productos cuestan entre 25% y 35% menos que los equivalentes argentinos.
Menor faena y más exportación
La explicación del USDA remite al ciclo ganadero. Este año se faenarían 12,7 millones de vacunos, por debajo de los 13,6 millones de 2025 y de los 13 millones que el organismo había proyectado anteriormente. Sin embargo, la menor cantidad de animales enviados a frigorífico no se traduce en una caída equivalente de la producción, porque el peso de la res vacuna alcanzó los 244 kilos en julio. El propio reporte vincula ese comportamiento con una mayor ocupación de los feedlots y con una relación de precios que favorece el engorde a corral.
En ese contexto, el USDA plantea que las importaciones pueden abastecer el mercado interno y liberar carne argentina para exportación. Esa lógica había sido resumida meses atrás por Andrés Costamagna, director de la Sociedad Rural Argentina, al describir el negocio como “importar a u$s4 el kilo y exportar a u$s8”. Los datos de comercio exterior acompañan esa lectura: en junio de 2026 el precio promedio de exportación fue de u$s7.879 por tonelada, según cifras del Ipcva elaboradas a partir del Indec, casi 30% por encima de un año atrás.
Consumo en caída
Del lado interno, el USDA estima para 2026 un consumo doméstico de 2,28 millones de toneladas, frente a 2,396 millones en 2025, con un consumo per cápita de 47,4 kilos contra 50,6 kilos el año anterior. La CICCRA informó que en agosto el promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 46 kilos por habitante, una baja interanual de 9,5% y el registro más bajo de la serie iniciada en 2005. La cámara también indicó que el consumo aparente acumulado entre enero y agosto fue de 1,377 millones de toneladas res con hueso, unas 176.000 toneladas menos que en el mismo período de 2025.
La retracción se explica, según CICCRA, por menor disponibilidad de hacienda para faena y por precios que subieron por encima de la inflación general. En agosto, la carne vacuna aumentó 51,2% interanual, frente a una inflación general de 33,7%. Entre los cortes con mayores subas figuran la carne picada común (52,7%), el asado (52,1%), el cuadril (51,9%), la nalga (50%) y la paleta (49%). El pollo, en tanto, llegó a 46,7 kilos por habitante, según cifras del USDA, prácticamente al mismo nivel que la carne vacuna.
Exportaciones y cupos
Mientras el mercado interno retrocede, las exportaciones atraviesan un momento de fuerte expansión. Según CICCRA, el volumen vendido al exterior creció 6,5% interanual en los primeros ocho meses de 2026, impulsado en gran medida por la cuota que el gobierno de Estados Unidos otorgó a la Argentina a fines de 2025 y que elevó de 20.000 a 100.000 toneladas el acceso preferencial histórico. El presidente ejecutivo de PROM Argentina, Diego Sucalesca, confirmó que el país vendió la totalidad de ese cupo, aunque los registros oficiales todavía mostraban alrededor de 63.000 toneladas ejecutadas al momento del anuncio.
En términos de facturación, julio dejó ingresos por u$s446,6 millones, un aumento interanual de 34%. China concentró el 35,3% del total, seguida por Estados Unidos con el 20,8% e Israel con el 20,1%. En paralelo, los datos de comercio exterior disponibles muestran que entre enero y mayo de 2026 ingresaron al país 10.514 toneladas de carne vacuna, un alza de 67% frente a las 6.888 toneladas del mismo período de 2025, con Brasil concentrando el 85% del volumen. Si el ritmo de compras no cambia en el segundo semestre, la proyección anual del USDA quedará como la variable central a seguir.




