La planta que Whirlpool inauguró en 2022 en la localidad bonaerense de Pilar, tras invertir u$s52 millones, salió a la venta después del cierre de su actividad industrial en noviembre de 2025. El establecimiento había quedado sin producción desde que la multinacional dejó de fabricar lavarropas en la Argentina. La comercialización quedó en manos de JLL, sigla con la que opera Jones Lang LaSalle, una firma internacional especializada en servicios inmobiliarios corporativos y gestión de inversiones.
La oferta corresponde a un complejo ubicado en Fátima, dentro de Polo Pilar y sobre la Ruta Nacional 8, aunque el aviso no identifica al inmueble como propiedad de Whirlpool ni publica un precio. Según la información disponible, el activo cuenta con 30.453 metros cuadrados cubiertos y 120.693 metros cuadrados de tierra remanente, con posibilidad de incorporar otros 50.000 metros cuadrados de construcciones. La salida al mercado reactiva la discusión sobre el destino de una inversión industrial que había sido presentada como orientada a abastecer al mercado local y a la exportación.
Características del activo
El complejo conserva infraestructura instalada para la producción industrial, entre ella una nave de 12 metros de altura, 12 docks de carga, dos rampas y unas 2.000 posiciones de racks. También dispone de estación de tratamiento de efluentes cloacales, sistemas de agua industrial y aire comprimido, rociadores e hidrantes contra incendios, un reservorio de un millón de litros de agua y un grupo electrógeno Cummins de 120 KW. En el mercado inmobiliario industrial se difundieron comparables de otras naves en Pilar, pero las fuentes consultadas advierten que no pueden trasladarse de manera mecánica al valor del inmueble de Whirlpool por las diferencias de escala y de tierra disponible.
Entre esas referencias figura una planta de 8.166 metros cuadrados cubiertos, construida sobre un terreno de 17.141 metros cuadrados, publicada en u$s3,69 millones, equivalente a unos u$s452 por metro cuadrado cubierto. Otra nave de 10.000 metros cuadrados dentro del Parque Industrial Pilar aparece ofertada en u$s6,4 millones, es decir, u$s640 por metro cuadrado cubierto. Sobre esa base, y con las salvedades del caso, el texto original calcula un rango indicativo de entre u$s17 millones y u$s21 millones, con un punto medio cercano a u$s19 millones; se trata de precios de publicación y no de operaciones cerradas.
Del crecimiento al cierre
La planta había comenzado a operar con una proyección de 300.000 lavarropas anuales y un esquema que preveía colocar cerca del 70% de la producción en mercados externos. Brasil ocupaba el lugar principal dentro de esa estrategia y la primera exportación se concretó en junio de 2023. Durante 2023, primer año completo de funcionamiento, la compañía incorporó un segundo turno para acompañar el aumento previsto de la producción y de las exportaciones.
El esquema cambió en mayo de 2024, cuando Whirlpool eliminó uno de los turnos, volvió a concentrar la fabricación en una sola franja horaria y redujo alrededor de 60 puestos de trabajo. Luego, el 26 de noviembre de 2025, la empresa discontinuó por completo la producción local y dejó sin trabajo a unos 220 empleados de la fábrica y de áreas vinculadas con la actividad industrial. Al comunicar la decisión, la compañía sostuvo que la operación no había alcanzado los niveles de eficiencia y competitividad previstos.
Nuevo esquema comercial
Tras el cierre, Whirlpool mantuvo su presencia comercial en la Argentina pero abandonó la fabricación local y pasó a un esquema abastecido con productos terminados importados. Según el relevamiento sobre comercio exterior citado en el texto original, los lavarropas y heladeras ingresan desde Brasil bajo las condiciones comerciales del Mercosur, con derecho de importación del 0% y alcanzados por la tasa estadística. La venta del complejo de Pilar deja abierta la definición sobre el destino final del inmueble y marca el cierre de un proyecto industrial que había sido presentado como una plataforma exportadora regional.




