Argentina y Chile aprobaron el Protocolo Adicional Específico para Vicuña, en el marco del Tratado de Integración y Complementación Minera entre ambos países. Según la empresa, el texto reconoce al proyecto como una iniciativa integrada a ambos lados de la cordillera y fija condiciones específicas para facilitar su desarrollo entre San Juan y Atacama. La aprobación tiene impacto directo sobre un emprendimiento minero que depende de coordinación binacional para avanzar en su ejecución.
La compañía informó en su cuenta de LinkedIn que participó activamente para conseguir el protocolo. En esa comunicación señaló que el acuerdo es resultado de un trabajo articulado que se viene desarrollando desde 2025 y que continuó durante 2026, junto con autoridades y equipos técnicos de ambos países. La información disponible no precisa aún el alcance operativo completo del instrumento ni los pasos administrativos que restan para su aplicación.
Agenda en Chile En ese contexto, la directora de Asuntos Corporativos de Vicuña, Norma Ramiro, participó de la Cumbre de la Minería 2026 de SONAMI, que contó con la presencia del presidente de la República de Chile, José Antonio Kast Rist. La ejecutiva mantuvo distintos encuentros con representantes del sector y autoridades vinculadas a la integración minera binacional. La actividad formó parte de la agenda institucional asociada al avance del proyecto.
Junto con el gerente de Relaciones Institucionales, Gonzalo Recart Apfelbeck, y los abogados asesores de Vicuña, Pablo Mir y Nur Khamis, Ramiro se reunió además con Eduardo Traian y Rodrigo Urquiza, secretarios ejecutivos de la Comisión Administradora del Tratado de Integración Minera, y con Diego Arouh, asesor de la Subsecretaría de Desarrollo de Inversiones del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina. La empresa vinculó esos encuentros con la coordinación institucional necesaria para un proyecto que requiere definiciones regulatorias en ambos lados de la frontera.
Próximos pasos La comunicación difundida por la compañía no informó plazos concretos para la implementación del protocolo ni detalles sobre cambios en inversiones, cronogramas de obra o habilitaciones específicas. Sí confirmó que la aprobación se produjo luego de un proceso de trabajo conjunto con autoridades de Argentina y Chile. En adelante, la variable a seguir será la instrumentación efectiva del protocolo y su traducción en condiciones operativas para el desarrollo del yacimiento.




