Unión de Villa Krause venció por 3-1 a Atlético Palmira en el estadio San Juan del Bicentenario, en el partido de ida de la segunda fase del Torneo Regional Amateur. El resultado dejó al conjunto sanjuanino con ventaja de dos goles para la revancha, que se jugará dentro de siete días en Mendoza.
El desarrollo del encuentro obligó al equipo dirigido por Eduardo “Cachilo” Magallanes a reaccionar después de comenzar en desventaja. Palmira abrió el marcador con un penal convertido por Facundo Rebeco, en una decisión arbitral que generó cuestionamientos desde el lado local. Esa situación marcó el tramo inicial del partido y condicionó al conjunto sanjuanino hasta la primera parte del complemento.
Dos expulsiones y cambio de trámite El partido cambió con las expulsiones de González y Candale en el equipo mendocino, que quedó con nueve jugadores. Desde ese momento, el conjunto visitante debió sostenerse con inferioridad numérica en un segundo tiempo en el que Unión asumió el control territorial y aumentó la presión sobre el área rival. La diferencia de hombres terminó siendo determinante para el desenlace.
El empate llegó rápidamente en el complemento a través de Gustavo Ochoa, que estableció el 1-1 y reordenó el partido para el local. Con la superioridad numérica a favor, Unión buscó la ventaja y la consiguió a los 22 minutos del segundo tiempo mediante un penal ejecutado por Héctor Pérez. Ese gol modificó la serie y obligó a Palmira a asumir mayores riesgos.
Ventaja para la revancha El tercer tanto llegó por intermedio de Ramiro Sisterna, que selló el 3-1 final y dejó al equipo sanjuanino con una diferencia de dos goles. El margen es relevante para la definición, aunque no resuelve la clasificación, que quedará abierta hasta el desquite en territorio mendocino. Unión deberá sostener ese resultado en una cancha más exigente y con la serie todavía por definirse.
La revancha se jugará dentro de siete días y será el partido que determine cuál de los dos equipos avanzará a la siguiente instancia del certamen. Para Unión, el desafío será administrar la ventaja obtenida en San Juan y corregir los desacoples que dejó el primer cruce.




