La Justicia de Río de Janeiro ordenó habilitar el Maracaná para la semifinal de vuelta entre Vasco da Gama y Boca por la Copa Sudamericana, luego de semanas de definiciones judiciales y administrativas. La resolución destrabó una discusión que había quedado abierta por la capacidad del estadio de São Januário, insuficiente para el mínimo de 30.000 localidades exigido por la CONMEBOL para este tipo de partidos. El club brasileño deberá informar este sábado al organismo continental en qué cancha será local en la revancha.
La disputa se había concentrado en dos alternativas: el Nilton Santos, estadio de Botafogo, y el propio Maracaná. En las últimas horas, la presentación judicial de Vasco da Gama obtuvo una respuesta favorable y el tribunal autorizó el uso del escenario ubicado en Río de Janeiro. Hasta ese momento, el consorcio Flamengo-Fluminense, encargado de la administración del estadio, y dos fallos previos habían impedido esa posibilidad.
Antecedentes judiciales
Según el comunicado difundido por el club en sus redes sociales, Vasco da Gama había apelado dos veces ante el Ministerio Público y el Tribunal de Justicia para conseguir la habilitación del estadio. La entidad sostuvo que la solución se construyó a partir de la articulación del presidente de la Asamblea General del club, Alan Belaciano, junto con los equipos jurídicos de Vasco SAF y del Club de Regatas Vasco da Gama. También agradeció al Ministerio Público, al Tribunal de Justicia, a la Confederación Brasileña de Fútbol y al Gobierno de Río de Janeiro.
El caso dejó expuesto el punto central del conflicto: la adecuación del estadio disponible a las exigencias reglamentarias de la CONMEBOL. La capacidad mínima requerida para una semifinal continental fue el argumento que empujó a buscar una sede alternativa, después de que São Januário quedara descartado por su aforo. Con la habilitación del Maracaná, el club resolvió una restricción operativa que condicionaba la localía en una instancia decisiva del torneo.
Lo que viene
La serie entre Vasco da Gama y Boca comenzará el próximo martes en la Bombonera y se definirá el 20 de octubre en Río de Janeiro. Resta que el club brasileño formalice ante la CONMEBOL el estadio elegido para el partido de vuelta, trámite que debe cumplirse este sábado. Con esa confirmación, quedará cerrado el marco logístico de una semifinal que se extendió hasta el plazo límite permitido por la organización del certamen.




