Boca se puso en ventaja ante River a los 27 minutos del primer tiempo con un cabezazo de Lautaro Di Lollo, en el Superclásico disputado en La Bombonera. La jugada nació de un córner ejecutado por Sebastián Villa desde la derecha y terminó con el defensor imponiéndose en el juego aéreo para vencer a Santiago Beltrán. El gol llegó en un tramo en el que el local ya había tomado la iniciativa y jugaba con superioridad numérica.
La ventaja de Boca se explicó también por la expulsión temprana de Lucas Martínez Quarta, que modificó el desarrollo del partido. Desde ese momento, el equipo de Rodolfo Arruabarrena administró la pelota y avanzó en campo rival, aunque todavía no encontraba espacios para llegar con claridad al arco visitante. La acción a balón parado terminó resolviendo un pasaje en el que el conjunto xeneize dominaba territorialmente, pero no había logrado traducirlo en situaciones concretas.
Juego aéreo como recurso Di Lollo, marcador central, volvió a anotar por esa vía y llegó a ocho goles con la camiseta de Boca, todos de cabeza. El dato incluye sus tantos frente a Banfield por el Torneo Apertura 2025, Unión, Aldosivi, Riestra, Barcelona de Ecuador, otra vez Unión por la fecha 11 del Torneo Clausura 2026, Vasco da Gama y ahora River. La secuencia confirma que su aporte ofensivo se concentra en pelotas detenidas y envíos aéreos.
Antecedente inmediato El cabezazo del defensor llegó después de que el equipo local ya hubiera instalado el trámite en campo rival, aunque sin precisión suficiente en los metros finales. La expulsión de Martínez Quarta había dejado a River con un jugador menos y obligó a reordenar su estructura defensiva. En ese contexto, el córner ejecutado por Villa encontró a Di Lollo con ventaja en el salto y permitió abrir el marcador en un partido de alta tensión competitiva.
Con el 1-0, Boca quedó en posición de administrar el resultado en un clásico condicionado por la inferioridad numérica del rival. El desarrollo posterior quedó atado a la capacidad de River para recomponerse y a la posibilidad del local de sostener la presión territorial. La referencia inmediata para seguir el encuentro pasa por ver si el visitante logra compensar la desventaja inicial o si el xeneize consolida la diferencia obtenida en la primera mitad.




