El Torneo Clausura todavía puede ofrecer un nuevo Superclásico en los playoffs, pero la instancia dependerá de la ubicación final de Boca y River en sus respectivas zonas. Según el cuadro que deja la fase regular, el cruce puede aparecer entre octavos de final y semifinales, e incluso en una eventual final. En cualquiera de los casos comprendidos entre octavos y semifinales, el partido se disputaría en la Bombonera.
La situación de River El equipo de Núñez ya completó su participación en la fase regular con 26 puntos y, tras la derrota de Belgrano, solo puede terminar cuarto o quinto en el Grupo B. Esa posición es clave para definir el recorrido posible del clásico, porque condiciona desde qué ronda podría aparecer un enfrentamiento con Boca. El margen de variantes quedó reducido a partir de ese resultado y de la ubicación que alcance el conjunto de Arruabarrena.
Qué necesita Boca El conjunto de la Ribera todavía tiene distintas ubicaciones posibles en la Zona A, y cada una modifica el escenario de los playoffs. Si River conserva el cuarto puesto, el cruce con Boca dependerá de cómo termine el equipo xeneize: si finaliza primero, el clásico podría darse en cuartos de final; si queda tercero, recién en semifinales. En cambio, si Boca termina segundo o cuarto, solo podrían encontrarse en la definición del campeonato.
El escenario más exigente La situación cambia si River cae al quinto lugar, una posibilidad que requiere una goleada muy amplia de Barracas Central frente a Racing. En ese caso, si Boca termina primero, el Superclásico solo podría jugarse en la final; si el equipo de Arruabarrena queda segundo, el cruce se habilita en semifinales; y si finaliza tercero, también quedaría reservado para una eventual definición por el título. La combinación de posiciones, por lo tanto, sigue abierta y depende de los resultados finales de la fase regular.
La única vía para octavos La variante más inmediata aparecería si se concreta el cuarto puesto de Boca y el quinto de River. Esa combinación permitiría un Superclásico directamente en octavos de final, la única fórmula que habilita un cruce en la primera instancia eliminatoria. La alternativa de un Boca tercero contra un River sexto quedó descartada, porque el conjunto millonario ya no puede caer hasta esa posición después del resultado de Belgrano.
Con ese panorama, el Clausura mantiene abiertas varias rutas para un nuevo capítulo del Superclásico. Boca y River deberán esperar la definición de sus posiciones para conocer su recorrido en los playoffs, mientras la Bombonera queda como sede de cualquier eventual cruce entre octavos y semifinales.




