"No veíamos una nevada así desde los 90": Calingasta enfrenta un temporal histórico con cortes de luz y serios problemas
El prestador turístico Ramón Ossa describió el fenómeno como uno de los más intensos de las últimas décadas y recordó que para encontrar un episodio similar hay que remontarse a los años 90. La acumulación de nieve generó interrupciones de energía, problemas de agua, filtraciones en viviendas y dificultades para circular.
Calingasta atraviesa uno de los temporales de nieve más severos de las últimas décadas. Entre el 19 y el 20 de julio, las intensas nevadas provocaron cortes de energía eléctrica, problemas en el suministro de agua, suspensión de clases y complicaciones para vecinos, turistas y trabajadores mineros.
El prestador turístico Ramón Ossa, en diálogo con Radio MIL20, señaló que se trata de un fenómeno climático sin antecedentes recientes. "Estamos transitando una tormenta de nieve sin precedentes en las últimas décadas. Tenemos que remontarnos a los años 90 para encontrar un fenómeno similar", afirmó.
Ossa explicó que en algunos sectores la nieve acumulada alcanzó entre 8 y 12 centímetros y cubrió el calzado de quienes circulaban por las calles. También describió que, con el deshielo, las vías quedaron mojadas y se transformaron en barro, lo que complicó aún más la movilidad en el departamento.
Uno de los principales inconvenientes fue la interrupción de los servicios esenciales. La nieve acumulada sobre árboles como sauces, álamos, eucaliptos y pimientos provocó la caída de ramas de gran porte, que rompieron líneas eléctricas. "El peso de la nieve hizo colapsar las ramas y eso cortó el tendido eléctrico. A raíz de esos cortes también dejaron de funcionar las plantas que abastecen de agua potable", detalló.
En varias zonas persisten problemas con el suministro eléctrico, sobre todo en el norte de Calingasta. A esto se sumaron filtraciones en viviendas por el peso de la nieve sobre los techos. Ossa indicó que hay familias con colchones mojados por el ingreso de agua cuando comenzó el derretimiento.
La actividad económica también resultó afectada. Por prevención, varias empresas mineras evacuaron al personal que trabajaba en alta montaña, lo que generó una fuerte demanda de alojamiento en hoteles y cabañas. "Nos colapsaron los hospedajes con trabajadores mineros que bajaron de emergencia. Después comenzaron a trasladarlos hacia la ciudad de San Juan", comentó.
En cuanto a la circulación, Ossa advirtió que durante el día es posible transitar con precaución, pero que después de las cinco de la tarde el agua sobre el asfalto se congela y forma una capa de hielo muy peligrosa. También expresó preocupación por los puesteros que permanecen en zonas alejadas junto a sus animales, algunos de los cuales recibieron asistencia con alimentos.
En sectores como Río Blanco se registraron acumulaciones de entre 18 y 20 centímetros de nieve, lo que dificulta aún más el acceso. Mientras tanto, las autoridades provinciales continúan monitoreando la situación y trabajan para restablecer los servicios afectados.