Dos maniobras de estafa dejaron pérdidas por más de $20 millones en San Juan
Una mujer detectó consumos no autorizados tras problemas con su celular y denunció un perjuicio de casi $3 millones. En otro episodio, un hombre transfirió $18 millones al creer que negociaba por WhatsApp con un amigo. Ambos casos quedaron bajo investigación judicial.
Dos episodios de estafas virtuales registrados en San Juan dejaron un perjuicio conjunto superior a $20 millones. En uno de los casos, una mujer denunció que le hackearon el celular y le sustrajeron casi $3 millones; en el otro, un vecino de Capital transfirió $18 millones luego de ser engañado por un delincuente que se hizo pasar por un amigo en WhatsApp.
La primera denuncia se conoció cuando la mujer acudió a una sucursal del Banco Galicia para retirar el resumen de su tarjeta de crédito. Allí advirtió cuatro movimientos que dijo no haber realizado: uno por $44.999 y otros tres por $1.000.000, $1.000.000 y $600.000, por un total de $2.644.999.
Según su presentación, la víctima aseguró que nunca autorizó esas operaciones y que desconoce cómo accedieron a sus claves personales. También relató que el pasado 2 de julio perdió el acceso a su cuenta de Mercado Pago tras inconvenientes con su teléfono celular, por lo que sospecha que ambos hechos podrían estar vinculados. Desde el banco le indicaron que las características de las operaciones eran compatibles con una maniobra de fraude.
El segundo hecho tuvo como damnificado a un vecino de Concepción, de apellido Marino, quien recibió mensajes desde el número de WhatsApp de un amigo dedicado a la venta de dólares, según fuentes del caso. Convencido de que hablaba con esa persona, concretó dos transferencias por un total de $18 millones a distintas cuentas bancarias.
La maniobra salió a la luz horas después, cuando el hombre se comunicó con la esposa de su amigo y ella le informó que él había perdido el celular y que desconocidos habían tomado el control de su cuenta de WhatsApp. Recién entonces comprendió que había sido engañado. La denuncia fue radicada en la Comisaría 2da y las actuaciones quedaron en manos de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas.