Qué sistema de calefacción demanda menos electricidad y cómo bajar el gasto en invierno
Con las bajas temperaturas y las tarifas en alza, la eficiencia energética vuelve a ocupar un lugar central en los hogares. Un relevamiento comparó distintos equipos de calefacción y señaló cuáles consumen menos electricidad, además de incluir recomendaciones para reducir pérdidas de calor.
Con el invierno en marcha y un uso más intensivo de los sistemas de calefacción, el consumo eléctrico vuelve a ser una preocupación en muchos hogares. En un escenario de aumentos en las tarifas de los servicios, elegir un equipo eficiente puede incidir de manera directa en el gasto mensual.
Un relevamiento que analizó distintos electrodomésticos utilizados para calefaccionar ambientes, bajo un uso promedio de cuatro horas diarias durante cinco días a la semana, concluyó que los equipos de aire acondicionado con tecnología Inverter presentan el menor consumo eléctrico frente a otras alternativas. La diferencia con los modelos tradicionales está en el funcionamiento del compresor: en los sistemas Inverter, la potencia se adapta automáticamente a la temperatura del ambiente y, una vez alcanzado el nivel deseado, reduce su velocidad para sostener el calor sin un consumo constante.
En cambio, los aires acondicionados convencionales trabajan con un compresor de velocidad fija, que opera a máxima potencia cada vez que entra en funcionamiento, lo que eleva el consumo. Si bien los modelos Inverter suelen requerir una inversión inicial más alta, el informe indica que el menor gasto energético permite compensar esa diferencia con el tiempo. También recomienda revisar la etiqueta de eficiencia energética antes de comprar un electrodoméstico, ya que los equipos con clasificación A ofrecen el mejor rendimiento en términos de consumo.
El análisis incorporó además otros equipos de uso frecuente durante el invierno, como caloventores, estufas eléctricas, radiadores y paneles eléctricos o vitroconvectores. Aunque permiten calefaccionar con rapidez espacios determinados, su consumo suele ser mayor al de un aire acondicionado Inverter cuando permanecen encendidos durante varias horas al día, lo que puede reflejarse en una factura de electricidad más elevada.
Para quienes buscan estimar el impacto de cada artefacto en el consumo del hogar, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) dispone de una calculadora que permite calcular cuánta energía utiliza cada equipo según el tiempo de funcionamiento. Los especialistas también remarcan que la eficiencia no depende solo del sistema elegido, sino de la aislación de la vivienda.
Una casa con pérdidas de calor por puertas o ventanas requiere más energía para mantener una temperatura confortable. Entre las soluciones más efectivas se mencionan las ventanas con Doble Vidriado Hermético (DVH), que ofrecen mejor aislación térmica. Como alternativas de menor costo, se sugieren burletes de goma o espuma en puertas y ventanas para reducir filtraciones de aire, además del uso de cortinas térmicas y persianas para conservar el calor acumulado durante el día.
Otra medida consiste en cerrar las persianas cuando disminuye la radiación solar, para evitar el ingreso de frío al ambiente. También se propone colocar un film transparente sobre los vidrios, una lámina que funciona como barrera adicional y ayuda a reducir el intercambio de temperatura entre el interior y el exterior de la vivienda. La combinación de un equipo eficiente con una buena aislación puede contribuir a disminuir el consumo eléctrico durante el invierno.