El Servicio Penitenciario Provincial sumó tecnología para reforzar la vigilancia nocturna
La Secretaría de Seguridad y Orden Público incorporó 20 visores nocturnos para optimizar el control perimetral del sistema penitenciario. Además, se capacitó al personal de Guardias Externas para mejorar la detección de riesgos y la respuesta operativa.
El Gobierno de San Juan, a través de la Secretaría de Seguridad y Orden Público, avanzó en el fortalecimiento del sistema penitenciario provincial con la incorporación de tecnología orientada a la prevención. En esta ocasión, el Servicio Penitenciario Provincial sumó 20 visores nocturnos para reforzar la seguridad perimetral.
La medida fue acompañada por una capacitación específica destinada al personal de Guardias Externas, con el objetivo de ampliar la capacidad operativa durante la noche y en contextos de baja visibilidad. Según se informó, el equipamiento permitirá reforzar las tareas de prevención, detección temprana y respuesta ante situaciones que puedan afectar la seguridad del establecimiento.
La decisión se tomó a partir del análisis realizado por la Academia de Formación e Investigación Penitenciaria sobre novedades operativas registradas en el perímetro de la unidad. Entre ellas se mencionaron sobrevuelos de drones no identificados, personas merodeando sectores externos e intentos de arrojar elementos prohibidos desde el exterior hacia el interior del complejo.
En ese marco, la Academia diseñó una formación para que el personal incorporara el uso operativo de los nuevos equipos y actualizara los protocolos de actuación. La capacitación estuvo dirigida a Oficiales de Servicio, Jefes de Guardia, Cabos y Centinelas, quienes recibieron instrucción teórica y práctica sobre técnicas de observación, identificación de movimientos sospechosos, coordinación operativa y uso de binoculares de visión nocturna.
Como parte del proceso, los participantes realizaron simulaciones en distintos sectores del establecimiento. Las prácticas incluyeron ejercicios de observación nocturna, detección de movimientos anómalos, control de sectores vulnerables y evaluación de tiempos de respuesta para mejorar la coordinación entre los puestos de vigilancia.
La incorporación de nuevas herramientas tecnológicas y la capacitación permanente del personal forman parte de un esquema de gestión orientado a la prevención, la modernización y la mejora continua. Desde el área oficial señalaron que estas acciones apuntan a consolidar un sistema penitenciario preparado para responder a los desafíos actuales en materia de seguridad.