La defensa de Pac-Man: niegan amenazas y apuntan a los robos sufridos
Mientras avanza la investigación judicial, el entorno del púgil sostiene que nunca utilizó un arma para intimidar y atribuye el conflicto a hechos previos de inseguridad.
Mientras la Justicia avanza con la investigación que derivó en la detención del boxeador sanjuanino Ezequiel "Pac-Man" Fernández y de su hermano Ángel Bernardo, familiares de ambos salieron públicamente a brindar su versión de los acontecimientos y cuestionaron las acusaciones que pesan sobre ellos.
Según relataron, el origen del conflicto estaría vinculado a una serie de hechos de inseguridad registrados en un terreno ubicado en el loteo Díaz, en el departamento Chimbas, donde el deportista construía una vivienda. De acuerdo con su entorno, durante los últimos meses el lugar habría sido blanco de reiterados robos que provocaron importantes pérdidas materiales.
Los allegados sostienen que, en varias ocasiones, vecinos alertaron sobre la presencia de personas ingresando al predio. Incluso señalaron que Fernández llegó a perseguir a uno de los presuntos responsables, aunque no logró retenerlo. Entre los elementos sustraídos mencionaron materiales y equipamiento destinado a la obra, como puertas y un tanque de agua.
Respecto al episodio que desembocó en la denuncia penal, la familia indicó que el boxeador decidió presentarse en una vivienda de la zona ante la sospecha de que algunos de los objetos robados podían encontrarse allí. También remarcaron que una camioneta mencionada en la causa fue comprada de manera legítima con ingresos obtenidos durante su carrera profesional.
Uno de los aspectos centrales de la investigación es la supuesta utilización de un arma de fuego. Sin embargo, los familiares negaron categóricamente que haya sido empleada para intimidar a alguien. Según explicaron, Fernández llevaba el arma en su vehículo por razones de seguridad ante los constantes robos sufridos, pero aseguraron que se encontraba sin municiones y que nunca fue exhibida durante el incidente denunciado.
Además, defendieron la conducta personal y deportiva del púgil, destacando que recientemente alcanzó logros de relevancia internacional en el boxeo y que participa de actividades solidarias en distintos sectores de la provincia. En ese contexto, lamentaron que un evento benéfico previsto para el fin de semana debiera ser suspendido tras las detenciones.
La familia también expresó preocupación por la repercusión pública del caso y afirmó haber recibido mensajes intimidatorios desde que la situación tomó estado público. Según manifestaron, el clima de tensión generado por la investigación afecta a todo el entorno cercano del deportista.
Por su parte, la causa continúa en etapa investigativa. La denuncia presentada ante las autoridades sostiene que Fernández, junto a su hermano y otras personas, habría concurrido a una vivienda para reclamar objetos presuntamente sustraídos, en un contexto donde se habrían producido amenazas y otros hechos que ahora son materia de análisis judicial.
Actualmente, Ezequiel Fernández y Ángel Bernardo Fernández permanecen detenidos, mientras que dos menores involucrados quedaron bajo la órbita del fuero especializado. La investigación está a cargo de la UFI Genérica, que continúa recolectando pruebas para esclarecer lo ocurrido y determinar el grado de participación de cada una de las personas señaladas en el expediente.