La calma del dólar no frenó la compra de divisas de los ahorristas
La demanda de dólares por parte de personas físicas volvió a ganar terreno en abril, mientras los depósitos en moneda extranjera se mantuvieron firmes dentro del sistema bancario. El Banco Central atribuyó el fenómeno a un escenario de mayor previsibilidad y remarcó que las empresas siguen operando bajo restricciones cambiarias.
La estabilidad del tipo de cambio, sostenida por una oferta exportadora elevada y por la colocación de deuda de las empresas, no alcanzó para desalentar la compra de dólares con fines de ahorro. Tras haberse frenado luego de la victoria electoral del oficialismo en octubre de 2025, la demanda del billete empezó a recuperarse.
Los depósitos en moneda extranjera muestran una mejora moderada pero constante, lo que indica que una parte de los dólares adquiridos permanece en los bancos. Ese comportamiento se diferencia de otros períodos de fuerte presión cambiaria y, al mismo tiempo, abre la duda sobre si el carry trade comienza a perder atractivo.
El Banco Central señaló en su Informe de Política Monetaria que abril fue el mes con mayor demanda de dólares de los ahorristas minoristas desde las elecciones. La entidad que conduce Santiago Bausili sostuvo que "una parte significativa del ahorro en dólares" quedó dentro del sistema y que "este fenómeno de dolarización ’onshore’, que no constituye salida de capitales, es una novedad que favorece la reducción del riesgo macroeconómico y mejora la estabilidad financiera".
El organismo también destacó que sus compras en el mercado se realizaron "en un mercado cambiario libre para el ahorro en dólares de las familias y exento de incertidumbre electoral". En paralelo, indicó que las empresas continuaron reduciendo su cobertura cambiaria, luego de haber alcanzado antes de la elección un pico de USD 17 mil millones.
Para las personas jurídicas, el mensaje oficial fue que siguen vigentes las restricciones. El Central remarcó que "las empresas operan con libertad cambiaria para los pagos de importaciones, deuda externa y, a partir de estados contables auditados para 2025 en adelante, se regularizan los pagos de dividendos", sin precisar el tratamiento de lo generado antes de ese año.
El informe también subrayó que las compras de divisas del BCRA ya equivalen al 75% del piso previsto para 2026 en el marco del acuerdo con el FMI, y que representan el 10% del volumen diario operado, el doble del 5% estimado inicialmente. Según la entidad, esas operaciones se realizaron "sin generar presión sobre el tipo de cambio".
En el frente financiero, distintos análisis empezaron a marcar señales de agotamiento para las estrategias en pesos. IEB Research advirtió que la caída del dólar en lo que va del año, de 4% nominal y superior al 10% en términos reales, se combina con tasas reales negativas y reduce el atractivo del carry trade. En la misma línea, LCG afirmó que "se acotaron sensiblemente los incentivos al carry trade" y que la diferencia entre tasas en pesos y expectativas de depreciación se viene achicando en mayo.
La consultora agregó que "la pax cambiaria continúa, pero la diferencia entre las tasas en pesos y las expectativas de depreciación implícitas en A3 se está achicando en mayo, con lo que el carry no tiene una larga vida asegurada," explicó LCG. En ese marco, una eventual menor vigencia de esa estrategia podría traducirse en una mayor demanda de dólares.