Ataque a policías y daños a un patrullero en el Instituto Nazario Benavídez
Un operativo para recuperar un handy robado derivó en agresiones dentro del Instituto Nazario Benavídez. Dos efectivos sufrieron heridas y el móvil policial quedó con daños materiales de consideración.
Un episodio de violencia se produjo este martes en el Instituto Nazario Benavídez, cuando personal policial fue agredido por adolescentes alojados en el establecimiento tras la desaparición de un equipo de comunicación perteneciente a un patrullero.
El conflicto se inició luego de que efectivos trasladaran a uno de los menores al Hospital Marcial Quiroga para recibir atención médica. Al regresar al instituto y dejar al joven nuevamente bajo custodia del personal del lugar, los uniformados escucharon insultos a través de uno de los handys policiales y advirtieron que faltaba uno de los equipos.
Ante esa situación, los policías ingresaron otra vez al interior del instituto junto con trabajadores del establecimiento para intentar recuperar el aparato. Según fuentes policiales, el menor trasladado estaba con otros adolescentes en un sector interno, y cuando se les consultó por el handy desaparecido la respuesta derivó en una agresión inmediata.
De acuerdo con el relato oficial, uno de los jóvenes tomó un palo y golpeó a los efectivos, mientras otros arrojaban piedras contra los uniformados y contra el patrullero estacionado en el lugar. Como resultado, dos policías sufrieron lesiones en la cabeza, brazos y hombros, y el móvil quedó con vidrios laterales destruidos, roturas en puertas y daños en el espejo retrovisor.
Los agentes se replegaron hacia el ingreso del instituto mientras continuaban recibiendo piedrazos desde el interior del predio, por lo que solicitaron apoyo a través del sistema de emergencias. Más tarde se realizó una requisa en el establecimiento y el handy sustraído fue recuperado, aunque durante ese procedimiento persistieron las agresiones y se registraron daños adicionales en la luneta trasera del patrullero.
La causa quedó en manos de la Justicia Penal de Niñez y Adolescencia y, de manera provisoria, fue caratulada como hurto, lesiones y daños.