La autopsia fue clave: murió por un traumatismo craneal tras un piedrazo
El informe forense determinó que el joven de 32 años falleció a raíz de un traumatismo craneal severo. La investigación pasará a ser tramitada como homicidio y seguirá en la UFI de Delitos Especiales.
La pesquisa por la muerte de Cristian Andrés Castro avanzó en las últimas horas tras conocerse el informe forense, que estableció que el joven de 32 años murió por las consecuencias directas de una agresión. La autopsia concluyó que el deceso se produjo por un traumatismo craneal severo causado por el impacto de una piedra.
Con ese resultado, la causa cambió de rumbo y quedó orientada hacia una imputación por homicidio. El hecho ocurrió durante la madrugada del 18 de abril en una vivienda del barrio Alameda, en Rawson, según la reconstrucción judicial.
De acuerdo con la investigación, Mario Josué Ríos, conocido como "El Judas", ingresó al domicilio mientras huía de la Policía y en ese contexto arrojó una piedra que golpeó en la cabeza a Castro. En un primer momento no se advirtió la gravedad de la lesión, pero con el correr de las horas su estado se agravó.
Dos días después fue trasladado al Hospital Rawson, donde los médicos detectaron una fractura de cráneo y hemorragia cerebral. Desde entonces permaneció internado en terapia intensiva hasta su fallecimiento, registrado el 27 de abril.
El fiscal Francisco Pizarro señaló que el informe médico confirma el origen violento de la muerte, por lo que se modificará la calificación legal de la causa, que pasará de lesiones a homicidio. También indicó que se analizará si corresponde aplicar algún agravante según las circunstancias del hecho.
Tras el fallecimiento, el expediente quedó en manos de la UFI de Delitos Especiales, que continuará con las medidas judiciales. En cuanto al principal sospechoso, ya estaba detenido desde el mismo día del ataque por otra causa. Según se informó, tenía un pedido de captura vigente por delitos contra la propiedad y una condena previa de un año de prisión efectiva, por lo que permanece alojado en el Servicio Penitenciario Provincial.