Atacó a una mujer por la espalda, le robó el celular y cayó
El violento robo ocurrió a plena mañana en el barrio La Amistad. La víctima lo identificó por sus rasgos y un menor fue clave para seguirle el rastro hasta la detención.
Un violento asalto conmocionó a vecinos de Chimbas cuando una mujer fue atacada por la espalda por un delincuente que la tomó del cuello y la obligó a entregar sus pertenencias. El hecho ocurrió cerca de las 9 de la mañana del lunes 6 de abril, en el barrio La Amistad.
La víctima caminaba por la zona cuando fue interceptada por Alaniz Alejo Sebastián, quien la sujetó con fuerza y le exigió el celular. Ante la agresividad del ataque, la mujer terminó entregando su teléfono mientras el sospechoso escapaba corriendo hacia el sur.
En medio del forcejeo, la mujer alcanzó a verle el rostro y recordó un dato decisivo: al agresor le faltaban varias piezas dentales en la parte frontal. Aunque intentó perseguirlo, lo perdió de vista a los pocos metros.
La secuencia no terminó allí. Un menor que circulaba en bicicleta por la zona advirtió lo que ocurría y decidió seguir al sospechoso durante varias cuadras, hasta verlo ingresar a una vivienda del barrio Cipolletti. Luego regresó para avisarle a la víctima, mientras otros vecinos confirmaban haber visto la misma maniobra.
Con esa información, se dio aviso al 911. Minutos después, efectivos policiales llegaron al lugar y, con autorización de una de las propietarias, ingresaron al domicilio señalado. Allí encontraron al acusado recostado en una cama, intentando pasar desapercibido, pero el celular robado estaba escondido debajo del colchón.
El hombre fue detenido en el acto. Sin embargo, durante el procedimiento, los uniformados recibieron piedrazos desde el exterior, por lo que debieron retirarse rápidamente hacia la Subcomisaría Cipolletti para resguardar la seguridad de todos los presentes.
La causa avanzó por la vía de juicio abreviado y terminó con una condena de 9 meses de prisión de cumplimiento efectivo para el imputado, quien además fue declarado reincidente. La rápida reacción de la víctima, el aporte del menor y la colaboración de los vecinos fueron claves para cerrar el cerco sobre el agresor en cuestión de minutos.