Las islas Malvinas serán recuperadas
Desde sus primeros avistajes hasta la guerra de 1982, pasando por la colonización y el presente diplomático, la disputa por las Islas Malvinas sigue vigente en un escenario global que comienza a mostrar signos de cambio.
Debemos empezar con la historia de las Islas Malvinas. En el año 1690, el capitán de la marina británica John Strong, fue quien navegó por el estrecho de San Carlos, (el que separa las Malvinas) y fue quien lo llamó estrecho de Falkland en recuerdo de Sir Lucius Cary, el segundo Vizconde de Falkland. En el año 1764 ocurrió una ocupación francesa a cargo de Luis de Bougainville, quien fundó el puerto de San Luis en la Isla oriental. En ese momento, los franceses llamaron a las islas Malouines, debido a que ése era el nombre de los nacidos en Saint Maló, el puerto francés de donde provenían. Para ese entonces los españoles, obtuvieron el puerto de San Luis mediante diferentes protestas y fue así que transformaron Malouines, en Malvinas. En el año 1765, una expedición inglesa fue que llegó a las islas y las llamó Falkland Islands. En 1770, las fuerzas inglesas fueron desalojadas por España, quien decidió reclamar la soberanía de las islas por vía diplomática. Se conoce que cuando se creó el Virreinato del Río de La Plata, las Malvinas pasaron a depender de la gobernación de la ciudad de Buenos Aires y desde el año 1774 hasta el 1810, España fue quien nombró a sucesivos gobernadores para el archipiélago.
La colonización En el año 1776, cuando se creó el Virreinato del Río de la Plata, las islas Malvinas finalmente se incluyeron en el territorio de la gobernación de Buenos Aires, siendo que después de 1810, las islas siguieron bajo la misma jurisdicción. En el año 1820, la fragata Argentina conocida como "La Heroína" fue enviada a Malvinas, con la decisión de tomar posesión definitiva de las islas y fue en el año 1825 donde se produjo el gran hecho significativo: Gran Bretaña reconoce la independencia Argentina y es donde decide no reclamar a las islas. En el año 1828, el gobierno de Buenos Aires es quien le otorga a Luis Vernet, en concesión, el Puerto Soledad para que se construyera una colonia, y para conseguirlo llevó a 100 gauchos e indios habilidosos de las pampas, para la cría de ganado. En el año 1829, Vernet es nombrado gobernador de las Malvinas y fue ese mismo año que Gran Bretaña aparece sorpresivamente con el reclamo de su derecho de soberanía sobre las islas, adjudicándose su descubrimiento sin escrúpulos.
En el año 1833 esa nación fue quien tomó las Malvinas bajo su dominio, expulsando a todas las autoridades criollas, y desde entonces, es que la Argentina no ha dejado nunca de reclamar su soberanía sobre el archipiélago. ¿Podemos aplicar como dice Gran Bretaña el principio de autodeterminación de los pueblos en Malvinas? A mi entender, no se aplicaría, por esto; a partir del momento, que el Imperio Británico practicó una limpieza étnica en el archipiélago, primero expulsando a sus primitivos habitantes y repatriándolos en forma inmediata al continente; y procediendo a la repoblación del territorio con colonos ingleses provenientes de la Isla de Santa Elena y otros territorios británicos de ultramar. Y posteriormente, dificultando en extremo la radicación de argentinos en las Islas, existiendo la prohibición específica de adquisición de tierras por los mismos; y en especial, promoviendo una sólida identidad cultural con la metrópoli. Se perdió en la isla el gen nacional argentino y esto con llevo a poner a solo de nacionalidad imperial británica es desmedro de lo cultural y arraigo nacional Argentino. Los autodenominados Kelpers son puestos de raíz por los británicos.
Gran Bretaña y sus constantes anexos de territorios de ultramar Gran Bretaña son varias islas y territorios anexados en el mundo, sus recursos son limitados por eso van en constante expansión mundial, esto lo hizo ser una potencia mundial durante siglos, el golpe lo asesto la independencia de la India Británica (considerada como la posesión colonial más importante) en 1947, la mayor parte de los territorios del Imperio alcanzaron plena independencia. Hoy en día solo 14 antiguas colonias (conocidas desde 2002 como «Territorios Británicos de Ultramar») permanecen bajo dominio británico; el término «colonias» ya no se utiliza para describir a estas posesiones. Casi la totalidad de los territorios británicos de ultramar son islas (o grupos de islas) con una pequeña población; algunos están en zonas muy remotas del mundo. De los territorios con una población permanente, todos tienen al menos cierto grado de autonomía interna, manteniendo el Reino Unido la responsabilidad de su defensa y de sus relaciones exteriores.
Los catorce territorios de ultramar británicos son: Acrotiri y Dhekelia, Anguila, Bermudas, Islas Caimán, Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, Islas Malvinas, Islas Pitcairn, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Gibraltar, Montserrat, Santa Elena, Ascensión y Tristán de Acuña, Territorio Antártico Británico, Territorio Británico del Océano Índico. Las tres dependencias de la corona son: Guernsey, Jersey e Isla de Man.
Las Malvinas y el factor Chile. El apoyo del gobierno chileno a Gran Bretaña en la guerra de Malvinas fue clave para que el gobierno de Margaret Thatcher, consiguiera la victoria en el disputado archipiélago, claramente las dos dictaduras militares imperantes de la época de los generales Galtieri y su homólogo chileno Pinochet, fueron los que crearon artificialmente para un lado de la cordillera y el otro, una acción necesaria de llevar por el tema no menor de los derechos humanos de la década de los ochenta en Argentina y en Chile y sacar de la mente de sus ciudadanos lo que pasaba y una guerra era lo más accesible por Argentina y por Chile el de ayudar a las relaciones militares británicas-chilenas. Los pueblos no sabían que pasaba realmente, en el sur de Chile se sentía la guerra como tal ni en Santiago ni en Buenos Aires no entendían a profundidad lo que ocurría. Chile no ayudo a Gran Bretaña, fue el régimen imperante militar quien lo hizo, el ciudadano a pie chileno no tenía idea y no se le informaba al respecto. Al igual que al ciudadano argentino la profundidad del caso, ambos pueblos son hermanos y deben seguir en ese mismo tenor siempre.
La guerra de las Islas Malvinas. El 2 de abril de 1982, es cuando el gobierno militar de la Argentina, a raíz de un conflicto planteado en las Islas Georgias del sur, decide tomar las Malvinas a las fuerzas, iniciando una guerra corta, pero muy sangrienta. Las tropas argentinas, ocuparon las islas y consiguieron desalojar al Gobernador británico, donde en poco tiempo se creó una gobernación militar Argentina, para cambiar el nombre de Puedo Stanley, por el de Puerto Argentino. El gobierno inglés, una vez más sin piedad, enseguida envió una gran flota hacia el Atlántico sur con la determinación de querer recuperar las Malvinas. Por primera vez, después de la segunda guerra mundial, la "task force británica, fuerza de tareas británica", se embarcaba para una guerra en el sur del mundo, las tropas argentinas pelearon dignamente, siendo muchas de ellas de soldados voluntarios, la fuerza área argentina se destacó en demasía en el campo de batalla. Allí los combates terminaron con un triunfo inglés el 14 de junio de 1982, donde las islas volvieron nuevamente a ser de dominio británico. Desde entonces, al día de hoy, el gobierno de ese país sin pena ni culpa decidió fortalecer su presencia en las islas, fomentando diferentes actividades en ellas, incrementando el poderío militar con armamentos y hasta un destacamento de soldados que (se dice) supera los 1.500 hombres. Aún continúan en el terreno diplomático las negociaciones por la soberanía sobre las Malvinas, apoyadas por distintas resoluciones de las Naciones Unidas. En cuanto a la administración británica, las autoridades de su gobierno usurpador, han modificado la condición en que revistan los habitantes del archipiélago, con una constitución. De acuerdo con esa reglamentación, las islas actualmente son administradas por un gobernador británico y un consejo de 10 miembros, de los cuales 8 son elegidos por el pueblo. El director como el secretario financiero, no tienen ningún derecho al voto, pero forman parte de la junta directiva junto con 3 legisladores y el gobernador, que es quien actúa como presidente de la misma. Las islas Malvinas, ubicadas en el Atlántico sur, constituyen un archipiélago bajo control del Reino Unido, cuya soberanía reclama Argentina, el cual el reclamo debe ser de carácter diplomático siempre y por esta misma vía en todos los foros mundiales y seminarios hablar y seguir argumentando con base el reclamo de las mismas. Las islas Malvinas son Argentinas, gloria a los caídos en Malvinas y los que regresaron. La reivindicación de las islas y para conmemorar en el 2026 se cumplió 44 años, es el de nunca olvidar su gesta en 1982 y de pelear diplomáticamente el trazo de la misma.
Por otro lado más actual, la geopolítica de Donald Trump no se mueve por tradición: se mueve por conveniencia, recursos y lealtades del presente. Y ahí es donde el tablero empezó a cambiar.
Hoy, la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido atraviesa una tensión visible. Trump criticó a Keir Starmer por negarse a involucrarse de lleno en la crisis del estrecho de Ormuz, mientras Londres evitó comprometerse con una participación militar más dura y defendió una postura de desescalada. Los medios coinciden en que el rechazo británico a enviar apoyo naval inmediato irritó a Trump y dejó expuesta una relación mucho menos aceitada que la vieja "special relationship".
En paralelo, la relación entre Washington y Buenos Aires atraviesa uno de sus mejores momentos en años. En ese contexto, empezó a circular una hipótesis que hasta hace muy poco habría sonado descabellada: que Washington, o al menos sectores cercanos al poder republicano, comiencen a revisar su reflejo automático de respaldo al Reino Unido en la disputa por Malvinas. Uno de los primeros en decirlo en voz alta fue Marc Zell, dirigente republicano cercano al universo trumpista. Su planteo fue directo: Argentina envía unidades navales para asistir a Estados Unidos en la protección del comercio internacional en Ormuz y el Reino Unido, en cambio, se niega. Bajo esa lógica, Zell sostuvo que la administración Trump debería considerar revertir la política histórica estadounidense sobre las islas y apoyar el reclamo argentino sobre las Malvinas. Con Trump enfrentado con Starmer por Ormuz, con el Reino Unido mucho menos dispuesto a seguir automáticamente los movimientos de Washington, con Milei alineado política e ideológicamente con la Casa Blanca y con voces del ecosistema republicano empezando a plantear abiertamente una revisión del viejo reflejo pro-británico, Malvinas volvió a aparecer dentro del radar geopolítico.
La diplomacia debe ser el vehículo más concreto de recuperar las islas.