Casi 4 millones de jóvenes argentinos entre 25 y 35 años siguen viviendo con sus padres
El 40% de los jóvenes de entre 25 y 35 años opta por permanecer en el hogar familiar, debido a factores económicos como salarios bajos y altos costos de alquiler.
El momento en que los jóvenes inician su independencia habitacional es fundamental en su vida, pero en las últimas décadas esta tendencia ha cambiado. Un estudio de la Fundación Tejido Urbano basado en la Encuesta Permanente de Hogares del Indec revela que cerca del 40% de los argentinos entre 25 y 35 años continúa residiendo con sus padres.
Este porcentaje equivale a casi cuatro millones de jóvenes que, por razones económicas, prefieren mantenerse en el hogar familiar. Entre los principales motivos figuran los salarios insuficientes, el creciente costo de vida y los aumentos en los servicios básicos.
El informe destaca que el alquiler es el principal obstáculo para independizarse: un joven debe destinar en promedio el 65% de su salario para afrontar este gasto, sin considerar otros costos asociados a vivir solo como servicios y alimentación.
Por su parte, el 90% de quienes logran independizarse en este rango etario suelen hacerlo conviviendo con una pareja o compañeros de piso para compartir gastos. Entre quienes viven con sus familias, muchos realizan aportes económicos y comparten los gastos del hogar. También hay un grupo que regresó al domicilio parental debido a separaciones o dificultades económicas.
En una dimensión positiva, la expansión de la educación universitaria en las provincias ha incentivado a los jóvenes a cursar estudios en sus localidades, evitando la mudanza a grandes ciudades como Buenos Aires o Córdoba y optando por permanecer en el hogar familiar.