El guiño solitario: el enigma del auto del verdulero muerto en Pocito
Tras el triple choque fatal ocurrido en Ruta 40 y Calle 9, testigos afirman que el vehículo de la víctima volvió a emitir señales horas después del accidente, sumando un manto de misterio a la tragedia que conmovió a Pocito. Mirá el video.
La mañana del viernes 12 de diciembre en Pocito fue escenario de una tragedia vial que no solo se llevó la vida de un conocido verdulero, sino que también dejó un episodio que desafía toda explicación racional. Horas después del accidente, testigos aseguraron haber visto que el guiño del vehículo de la víctima se encendió de manera espontánea.
El protagonista involuntario de este enigma es el Dodge 1500 en el que Juan Agapito Cabrera trabajaba diariamente. Según varias personas presentes cerca del lugar donde se trasladaron los vehículos involucrados, la luz intermitente del auto comenzó a activarse sin que nadie estuviera dentro.
El siniestro ocurrió alrededor de las 9:45 horas en la intersección de Ruta 40 y Calle 9. Según el informe de la UFI Delitos Especiales, una Renault Kangoo que circulaba a alta velocidad no frenó ante un semáforo en rojo, desencadenando una cadena de impactos fatales.
En detalle, una Toyota Hilux estaba detenida esperando el cambio de luz roja, con un Fiat Palio justo detrás. De pronto, la Kangoo impactó violentamente contra ambos vehículos, propulsando la camioneta Hilux hacia la banquina donde se encontraba Cabrera junto a su Dodge. La fuerza del choque fue tal que el verdulero falleció instantáneamente mientras cumplía con su labor habitual.
Los ocupantes de la Kangoo recibieron asistencia en el lugar, y los pasajeros del Palio fueron trasladados al Hospital Rawson, sin riesgos mayores. El conductor de la Hilux salió ileso. La investigación judicial continúa para esclarecer circunstancias exactas, aunque todo apunta a que la imprudencia de la Kangoo fue la causa del fatal accidente.
En medio de las pericias y testimonios, el curioso encendido del guiño del auto de Cabrera permanece como un misterio inquietante. Mientras algunos lo atribuyen a una falla técnica, otros lo interpretan como un enigmático último gesto del hombre que perdió la vida trabajando en una esquina hoy marcada por la tragedia y el desconcierto.