Concejal mendocino detenido por manejar ebrio un descapotable sin patente con copa de vino en mano
Martín Antolín, concejal de San Rafael, fue arrestado tras un control policial con más del doble del límite legal de alcohol en sangre mientras conducía un BMW descapotable sin patente y con una copa de vino. El Partido Libertario pidió su renuncia y política local exige sanciones ejemplares.
El concejal Martín Antolín, representante del Partido Libertario en San Rafael, Mendoza, fue detenido en la madrugada del lunes tras ser detectado manejando bajo efectos del alcohol en un control de rutina. Circulaba en un BMW descapotable blanco sin chapa patente y con una copa de vino en la mano, cuando fue interceptado a la 1:10 AM en avenida Arístides Villanueva, en pleno centro mendocino.
El test de alcoholemia reveló que Antolín tenía 1,15 gramos de alcohol por litro de sangre, más del doble del máximo permitido según la ley de Tránsito de Mendoza, que establece un límite de 0,5 gramos. Como consecuencia, su vehículo fue secuestrado, le retuvieron la licencia de conducir y fue trasladado a la Comisaría Sexta, donde se inició el proceso judicial correspondiente.
A pesar de la gravedad, el edil no opuso resistencia ni intentó usar su cargo para eludir sanciones. Sin embargo, su accionar provocó fuerte cuestionamiento político. La vicegobernadora Hebe Casado solicitó en redes sociales que Antolín renuncie, al igual que se exigió a otro concejal sancionado por alcoholemia. Por su parte, el Partido Libertario emitió un comunicado reclamando la renuncia inmediata y la intervención del Tribunal de Disciplina, al fundamentar que la conducta del concejal es incompatible con los principios del partido y el ejercicio de cargos públicos.
El episodio se suma a recientes casos de funcionarios mendocinos con episodios similares: en enero, Jorge Teves, titular del Ente de Movilidad, fue sancionado y renunció tras manejar con 1 gramo de alcohol en sangre; en mayo, el concejal radical Miqueas Burgoa fue detenido también en estado de ebriedad; y en Bahía Blanca, otro concejal renunció tras negarse al test de alcoholemia.
La multa que podría enfrentar Antolín podría alcanzar los 5 millones de pesos. Este caso reaviva el debate sobre la responsabilidad y la ejemplaridad que deben tener los funcionarios públicos en temas de seguridad vial y respeto a la ley.