La UFEM revela que el 62% de los homicidios de mujeres en Argentina son femicidios
Un informe de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres destaca que casi dos de cada tres asesinatos de mujeres entre 2014 y 2025 son femicidios, y denuncia la lentitud judicial y la gran cantidad de causas pendientes.
La Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) presentó un informe que pone en evidencia la gravedad de la violencia femicida en Argentina. Según el estudio, el 62% de los homicidios dolosos de mujeres registrados entre 2014 y 2025 fueron femicidios, representando casi dos tercios del total. El análisis abarcó 192 expedientes y 199 víctimas, incluyendo mujeres cis y personas transgénero, ampliando así la perspectiva sobre el impacto de la violencia de género.
El informe también señala demoras significativas en el sistema judicial. En promedio, transcurren 9 meses desde el hecho hasta la elevación a juicio, y otros 26 meses para llegar al debate oral. Además, el 84% de las sentencias son apeladas, prolongando los procesos judiciales hasta cerca de 7 años. Del total de causas analizadas, el 55% alcanzó sentencia en primera instancia, mientras que un 31% permanecen archivadas o reservadas y un 14% siguen en investigación.
Respecto a las sentencias definitivas o en instancias superiores, de 106 causas, 96 finalizaron en condena y 10 en absolución. De los 105 autores identificados, el 63% recibió prisión perpetua y en el 77% se aplicaron agravantes. Sin embargo, hay 60 expedientes sin avances significativos, incluyendo casos de muerte o incapacidad del imputado, falta de identificación, prófugos y causas en espera de juicio oral.
El análisis jurídico destacó que de 118 expedientes, 71 tienen sentencia, con 66 condenas por femicidio. En 35 casos se aplicó agravante por género, en 11 el agravante por vínculo sin perspectiva de género y en 10 condenas por homicidio simple. Se contabilizaron 123 víctimas entre mujeres cis y personas transgénero.
La UFEM advirtió que la proporción de femicidios se mantiene estable y elevada a lo largo de los once años estudiados. Según el organismo, estos datos permiten identificar patrones y contextos comunes, siendo fundamentales para mejorar las políticas públicas y garantizar respuestas judiciales más efectivas frente a la violencia de género.