El tributo del fútbol mundial a Juan Domingo Perón
La FIFA estableció guardar un minuto de silencio en tributo al presidente argentino que había fallecido el 1 de julio durante la disputa del torneo en Alemania.
Nunca antes había ocurrido, y luego, tampoco se repitió. Fue un hecho inédito en la historia de la Copa del Mundo. La FIFA estableció guardar un minuto de silencio en tributo al presidente de Argentina, Juan Domingo Perón, que falleció el 1 de julio de 1974. Todo esto ocurrió en la instancia decisiva del Mundial que se estaba desarrollando en Alemania.
También es curioso que ese hecho sucedió dos días después de la muerte del mandatario argentino, el 3 de julio, y no se realizó antes del inicio del partido, como es habitual, sino a los 10 minutos de juego. Además abarcó los cuatro partidos que se jugaron ese día, por la última fecha de la fase semifinal.
A los 10 minutos de los partidos que jugaron Alemania- Polonia en Frankfurt; Suecia- Yugoslavia en Düsseldorf; Países Bajos y Brasil en Dortmund; y Argentina- Alemania Democrática en el Gelsenkirchen, los partidos se detuvieron para homenajear a Perón.
El minuto de silencio contó con la complicidad de la televisión, que por orden de la FIFA, acompañó el momento, pasando de un plano corto cuando los arbitros establecían el minuto de silencio, a un plano general, en el que se ve a la mayoría de los futbolistas paralizados.
El equipo argentino que ya no contaba con chances de clasificar a la final, conocida la muerte Perón, solicitó a la FIFA suspender el partido, pedido que no fue aceptado por cuestiones reglamentarias.
Miguel Brindisi, una de las figuras de la Selección Argentina, contó: "La muerte de Perón nos golpeó mucho desde lo anímico. Nadie quería jugar el partido con Alemania Oriental: veíamos como irrespetuoso jugar mientras el país velaba al presidente. La mañana que muere Perón teníamos la mañana libre, habíamos ido a comprar botines, ropa deportiva… y vimos la bandera a media asta… sabíamos que Perón estaba grave. Nos reunimos y decidimos no jugar. Cuando se empieza a correr la voz de que no nos íbamos a presentar por
respeto, nos informaron que nos podían suspender por dos Mundiales. Encima Argentina tenía que organizar el de 1978 y corría riesgo de perder la sede. Hasta que nos comunicamos con la presidencia, con las autoridades del país, y ellos nos autorizaron a jugar.Estábamos consternados".
Ante la decisión de la FIFA, los jugadores difundieron un comunicado en el que señalaban que "ante la congoja total que nos aflige a todos los integrantes de esta delegación por la irreparable pérdida de nuestro
presidente Juan Domingo Perón, nosotros, los jugadores, sentimos en este momento la obligación de expresar nuestro estado de ánimo. En esta situación, anímicamente consideramos que es imposible competir, y así se lo hemos hecho saber a los señores directivos. Ante el compromiso que tiene nuestro país en esta Copa Mundial no nos cabe otra alternativa que ajustarnos a las disposiciones reglamentarias, pero las mismas no pueden disimular nuestro profundo pesar por el momento que vivimos nosotros y el pueblo argentino".
Sin embargo, la delegación, en la que había muchos peronistas, armó un altar con la imagen de Perón en el hotel de Metzkausen en donde estaban alojados y se celebró una misa, en alemán y castellano, en la Iglesia Católica de San Lambertus, ubicada en la ciudad de Mettmann.
Ese 3 de julio, día en el que debutó en un mundial Ubaldo Matildo Fillol, la Selección ingresó con camiseta azul, utilizando todos los jugadores un brazalete negro. Además se izó a media asta la bandera Argentina en el estadio de Gelsenkirchen, sede del encuentro ante los alemanes del Este.
El partido finalizó igualado en uno, Joachim Straicht abrió el marcador para Alemania, minutos después igualó para los argentinos René Houseman, que lo festejó con el grito de "¡ Viva Perón!"