Horas después de haber sido sobreseído en la causa que investiga el Caso $LIBRA, el presidente Javier Milei participó de la cena anual de la Fundación Faro y lanzó expresiones contra un grupo de periodistas. En ese ámbito, dijo: “Como decía Adam Smith, los hijos de puta se tienen que quemar en la hoguera”. La frase motivó un proyecto de repudio presentado por el diputado nacional Nicolás Trotta, quien planteó que el episodio tiene gravedad institucional.
Proyecto de declaración Trotta sostuvo que la iniciativa busca señalar una “escalada de violencia que no debe ser tolerada ni minimizada”. En su presentación, afirmó: “No podemos seguir naturalizando que el presidente de la Nación insulte, hostigue y amenace a quienes piensan distinto porque de las descalificaciones y agresiones verbales pasó al extremo de hablar de quemar personas en la hoguera”. El legislador mencionó en ese marco a los periodistas Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrígues, Natalia Volosin y Luis Novaresio.
Comisión cerrada El vicepresidente de la Comisión de Libertad de Expresión agregó que no se trata de “una provocación más ni una cuestión de estilo”, sino de una conducta de “enorme gravedad institucional” que pone en riesgo la convivencia democrática. En ese punto, apuntó contra el libertario Guillermo Montenegro por mantener cerrado ese organismo parlamentario en lo que va de 2026. Según el texto difundido, la comisión se reunió solamente dos veces en los últimos tres años.
Antecedentes parlamentarios Durante los primeros dos años del gobierno de Javier Milei, la Comisión de Libertad de Expresión estuvo presidida por la salteña Emilia Orozco, quien actualmente es senadora. Tras el último recambio parlamentario, la conducción quedó en manos de Montenegro. Trotta planteó que el cierre del ámbito legislativo impide el debate institucional sobre las denuncias vinculadas con ataques a la prensa y con el funcionamiento de la comisión.
Próximos pasos En el cierre de su planteo, el diputado de Unión por la Patria afirmó: “Es inadmisible que el oficialismo siga bloqueando el debate mientras el presidente profundiza sus ataques contra la prensa. El silencio institucional no es neutralidad. El Congreso tiene la obligación de actuar”. También señaló que la democracia requiere límites al poder y que no debe legitimarse el odio como forma de hacer política. Por ahora, el dato político a seguir es si la Comisión de Libertad de Expresión abre su funcionamiento y si el proyecto de repudio obtiene tratamiento legislativo.




