Bruno Olivera, Nancy Pincón y Franco Aranda forman parte de los 189 dirigentes de distintos partidos y distritos que impulsan una iniciativa para que las provincias que todavía mantienen el sistema de boleta partidaria aprovechen 2026, año no electoral, para avanzar con los cambios legislativos necesarios y utilizar la Boleta Única a partir de las elecciones de 2027.
La propuesta surgió en el ámbito de la Red de Acción Política (RAP), una asociación civil que reúne a dirigentes de diferentes espacios políticos y que plantea la posibilidad de generar acuerdos y normas que puedan ser aplicadas en distintas provincias. Entre los firmantes aparecen tres dirigentes sanjuaninos: Bruno Olivera, de La Libertad Avanza; Nancy Pincón, de Producción y Trabajo; y Franco Aranda, del Frente Renovador.
El documento plantea un llamado a las 15 provincias que todavía no modificaron su sistema electoral para que utilicen este año no electoral para discutir y aprobar las reformas necesarias. El objetivo expresado por los firmantes es que en 2027 la Boleta Única pueda utilizarse en las elecciones de todo el país.
La iniciativa sostiene que este sistema ya tuvo experiencias de aplicación en diferentes jurisdicciones. En su versión de papel fue utilizado en Santa Fe, Córdoba y Mendoza, además de las últimas elecciones nacionales de 2025. También existen experiencias de modalidad electrónica en Salta, Neuquén y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Entre los principales argumentos planteados aparece el derecho de los ciudadanos a elegir. Según el documento, al encontrarse todas las opciones electorales en una misma boleta entregada al elector en la mesa, se evita que una determinada fuerza política pueda quedarse sin boletas durante la jornada electoral.
Los firmantes también destacan el impacto sobre la competencia entre agrupaciones políticas. La propuesta sostiene que la Boleta Única genera condiciones de mayor equidad entre partidos y candidatos, al permitir que espacios grandes y pequeños compitan bajo un mismo mecanismo de votación.
Otro de los aspectos señalados está relacionado con las prácticas electorales que el sistema busca desalentar, entre ellas el denominado “voto cadena” y el robo de boletas. También se menciona la reducción de los incentivos para mantener estructuras partidarias únicamente vinculadas con la obtención de recursos destinados a la impresión de boletas.
El documento incorpora además un argumento ambiental. De acuerdo con sus impulsores, la utilización de una boleta única permitiría reducir el consumo de papel, energía y tintas y, de esa manera, disminuir la huella de carbono asociada al proceso electoral.
La propuesta también hace referencia a diferentes mediciones de opinión pública. Según los datos incluidos por los dirigentes, encuestas realizadas en Santa Fe registraron una preferencia superior al 80% por la Boleta Única, mientras que relevamientos nacionales indicaron que más del 70% de los consultados valoró los beneficios asociados al sistema. En la provincia de Buenos Aires, una encuesta realizada luego de una elección en la que se utilizaron ambos sistemas registró que casi dos de cada tres personas manifestaron preferencia por la Boleta Única.
En este marco, la participación de Olivera, Pincón y Aranda incorpora a San Juan a una propuesta que reúne a dirigentes de diferentes partidos políticos y distritos. El documento plantea que el acuerdo entre representantes de espacios diversos constituye, además, una señal de que pueden construirse consensos institucionales aun en un escenario político atravesado por diferencias y confrontaciones.
La RAP se presenta como una comunidad de dirigentes que trabaja en la elaboración de alternativas y propuestas que puedan ser implementadas en diferentes provincias. En el caso de la Boleta Única, la iniciativa busca aprovechar el año 2026 para impulsar las modificaciones legislativas y establecer el nuevo mecanismo de votación de cara a las elecciones de 2027.




