El gobernador bonaerense y titular del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), Axel Kicillof, mantiene en marcha una estrategia de proyección nacional que combina recorridas por distintas provincias con un mensaje político orientado a reforzar su perfil opositor. En ese esquema, busca desmarcarse de las críticas internas y sostener su posicionamiento frente al presidente Javier Milei, de cara al año próximo.
En ese marco, Kicillof participó el lunes pasado de una reunión en el hotel Emperador, en Buenos Aires, con Máximo Kirchner y Sergio Massa. Según trascendió, el encuentro dejó como lectura interna un doble resultado: por un lado, la posibilidad de recomponer canales de diálogo en el peronismo; por otro, la confirmación de que persisten tensiones y diferencias dentro del espacio.
En el entorno del mandatario bonaerense también valoraron la convocatoria impulsada por los jefes de bloque del peronismo en el Senado y en Diputados, José Mayans y Gerardo Martínez, como un movimiento que sacó al PJ de la inercia en la que quedó tras la derrota de 2023. A su vez, remarcaron la presencia de gobernadores con los que Kicillof viene articulando un bloque crítico de la administración nacional.
Entre ellos estuvieron Gildo Insfrán, de Formosa; Gustavo Melella, de Tierra del Fuego; Sergio Ziliotto, de La Pampa; Ricardo Quintela, de La Rioja; y Gerardo Zamora, senador y jefe político del gobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez. En contraste, se subrayaron las ausencias de Raúl Jalil, de Catamarca; Gustavo Sáenz, de Salta; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán, a quienes se les atribuye un alineamiento funcional con Milei.
La lectura que hacen cerca de Kicillof es que la reunión expuso con claridad el estado actual del peronismo y dejó una advertencia hacia adentro: habrá menor margen para los gestos de autonomía frente a la estrategia común. En esa línea, consideran que el espacio sigue sin una conducción nacional definida desde la derrota de Sergio Massa y que Cristina Fernández de Kirchner conserva el liderazgo del kirchnerismo, mientras Kicillof intenta consolidar el del MDF.
Con ese panorama, el gobernador bonaerense también se prepara para incidir en la discusión del presupuesto nacional que el Poder Ejecutivo presentará a mediados de septiembre. La intención es volver a instalar temas que quedaron relegados desde el inicio de la gestión de Milei, como la obra pública, y empujar una agenda común entre los sectores del peronismo que buscan ordenar su respuesta política.
En paralelo, continúan las reuniones distritales en distintas provincias y Kicillof pidió que el mes próximo el Movimiento Derecho al Futuro realice un gran encuentro con dirigentes afines de todo el país. La apuesta apunta a darle volumen territorial a un armado que ya no se limita a Buenos Aires y que busca disputar centralidad en la oposición.
Este miércoles, Kicillof viajará a Chaco junto al exjefe de la CGT Héctor Daer y al senador y exgobernador Jorge Capitanich. Por la mañana participará de la asunción de las nuevas autoridades de la CGT local y, por la tarde, presentará su libro De Smith a Keynes en una provincia gobernada por el radical Leandro Zdero, aliado de Milei.




