El Gobierno de Mendoza avanzó con el llamado a licitación pública para construir el nuevo Centro de Control Unificado San Juan–Mendoza, una infraestructura considerada clave para modernizar los controles fronterizos internos y mejorar la circulación sobre la Ruta Nacional Nº 40.
La iniciativa, que cuenta con un presupuesto oficial de $5.158.724.000, tendrá apertura de sobres el 2 de septiembre de 2026. Ese paso administrativo habilita el inicio formal del proceso para una obra que busca ordenar un punto sensible del corredor interprovincial.
El complejo se ubicará en el kilómetro 42 de la Ruta Nacional Nº 40, en San José, departamento Las Heras, y reunirá en un mismo espacio operativo a fuerzas policiales y organismos fitosanitarios de ambas jurisdicciones. La centralización de los controles apunta a evitar detenciones reiteradas y a reducir los tiempos de espera para quienes transitan entre ambas provincias.
Desde San Juan se destacó el avance de un proyecto que integra la agenda de trabajo impulsada por el gobernador Marcelo Orrego junto con las provincias de la región. En ese esquema, la obra se presenta como una respuesta concreta a las necesidades de seguridad, control y fluidez en un corredor de uso cotidiano para transportistas, trabajadores y familias.
El plan prevé una transformación integral del predio, con refacciones, ampliaciones y nuevas construcciones en ambos sentidos de circulación. La ejecución se hará mediante sistemas constructivos no tradicionales, una decisión orientada a acelerar los plazos y a reducir el impacto sobre el tránsito mientras duren los trabajos.
En el ingreso a Mendoza, el proyecto incluye la ampliación y remodelación de casillas de control y del destacamento policial, además de nuevas viviendas para personal de seguridad y fitosanitario de ambas provincias. También se sumará un carril adicional, playas de estacionamiento para autos, colectivos y camiones, cabina de peaje, zonas de retorno, sanitarios públicos, renovación de tinglados, paneles fotovoltaicos e instalaciones para energía, agua y gestión de residuos.
Del lado del acceso hacia San Juan, la infraestructura contemplará una vía de tres carriles, tres cabinas de peaje, un tinglado para inspecciones, zona cubierta para revisión vehicular, casilla de control, sanitarios, estacionamientos y un área específica para la desinsectación de automóviles y camiones. El proyecto se completará con iluminación, señalización vial, cartelería y espacios para almacenamiento de productos fitosanitarios.
Más allá de la obra en sí, el impacto esperado es amplio: fortalecer la coordinación entre provincias, optimizar los controles preventivos, mejorar la seguridad vial y proteger la sanidad agrícola regional. En un corredor estratégico para la producción y la movilidad cotidiana, la iniciativa busca transformar un esquema de control fragmentado en un sistema más eficiente y ordenado.
La concreción del Centro de Control Unificado aparece así como un paso relevante en la integración regional, con efectos directos sobre la circulación, la fiscalización y la infraestructura disponible para uno de los principales vínculos terrestres entre San Juan y Mendoza.




