La Unión Industrial Argentina (UIA) respaldó el rumbo económico adoptado por el Gobierno, aunque planteó la necesidad de avanzar en una reforma impositiva para “igualar la cancha” con el resto de las industrias. El planteo fue formulado al cierre de la 32.ª Conferencia Industrial de la UIA por su presidente, Martín Rappallini. La definición sintetizó el apoyo al programa oficial y, al mismo tiempo, las objeciones del sector sobre competitividad y carga tributaria.
Rumbo económico
Rappallini sostuvo que el cambio económico impulsado por el Gobierno “era necesario e impostergable”. Argumentó que no se podía continuar con “niveles de inflación tan elevados, déficit fiscal crónico, restricciones cambiarias y cambios permanentes en las reglas del juego”, y agregó que se necesita una “economía organizada” para construir hacia adelante. En ese marco, el titular de la UIA ubicó el debate industrial dentro de la estabilización macroeconómica.
Competitividad y apertura
El dirigente industrial remarcó que la competitividad no depende solo del esfuerzo de cada empresa, sino también de las condiciones que ofrece el país. Según dijo, la apertura económica y la competitividad “tienen que avanzar juntas”, y el Estado debe generar el marco para que eso ocurra. En esa línea, afirmó que la industria necesita condiciones que permitan sostener la producción y el empleo formal. También mencionó el “Pacto Fiscal Industrial Federal” presentado por la UIA, orientado a que las empresas compitan “en igualdad de condiciones”.
Diagnóstico oficial
Después de Rappallini, expuso el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien describió al sector manufacturero como estancado por casi dos décadas y con una presión fiscal que calificó de “inaceptable”. También señaló que la Argentina arrastra medio siglo sin una modernización laboral y atribuyó esa situación a la falta de estabilidad macroeconómica. En su intervención, vinculó el nuevo escenario económico con las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei.
Perspectiva y próximos pasos
Santilli sostuvo que la economía cuenta con un nuevo motor de crecimiento en el sector minero y energético. Además, afirmó que hoy existen condiciones macroeconómicas para un “despegue absoluto” del país. Sobre el final, proyectó que Milei será reelecto el año próximo y que eso abrirá una etapa de crecimiento sostenido. El debate quedó centrado en si la apertura y la estabilización alcanzarán para recomponer la competitividad industrial sin una reforma tributaria y fiscal de alcance federal.




