La madrugada del lunes terminó con la muerte de un adolescente de 17 años y con su hermano gemelo gravemente herido en Pocito, tras un violento episodio durante una fiesta en la Quinta Don Pedro, ubicada sobre calle Alfonso XIII, entre Calle 13 y Calle 14.
Mientras la investigación intenta establecer qué ocurrió y quiénes participaron del ataque, una vecina de la zona, identificada como Susana, relató los momentos posteriores a la agresión. Su testimonio aporta elementos sobre la asistencia inicial a los jóvenes y sobre la demora que, según dijo, hubo hasta la llegada de la ayuda sanitaria.
El pedido de auxilio La mujer contó que estaba en su casa cuando escuchó los gritos y vio al hermano del adolescente fallecido pedir ayuda. “Yo salgo dentro de mi casa porque había un chico, que es el hermanito del niño que ha fallecido, pidiendo, por favor, que lo ayudaran”, dijo. Sostuvo además que salió junto a su hija para intentar asistirlos y que “nadie se paraba” mientras los chicos gritaban.
De acuerdo con su relato, los dos hermanos ya estaban heridos cuando los vio. Uno de ellos cayó en la calle mientras pedía auxilio, y ella se concentró en asistir al que estaba tendido en el suelo. La vecina afirmó que llamó a la ambulancia y a la Policía, pero señaló que la asistencia sanitaria demoró alrededor de media hora.
El traslado en una camioneta Ante la gravedad de la situación, Susana dijo que salió a la calle para frenar a los vehículos que pasaban. “Me paré en la calle y les empecé a gritar a los autos, porque nadie se paraba”, relató. Según su testimonio, uno de los jóvenes presentaba una herida en la zona del tórax y perdía abundante sangre.
Finalmente, una mujer que circulaba en una camioneta se detuvo, regresó hasta el lugar y ayudó a trasladar al adolescente. Para entonces, la vecina recordó que el joven “ya no estaba consciente” y que “estaba pálido, estaba blanco, era poco lo que se movía”. Sobre el otro hermano, indicó que también estaba lastimado, aunque dijo que no pudo observar con precisión sus lesiones en medio de los nervios.
La causa abierta La vecina también describió la zona donde funciona la quinta como un sector tranquilo y señaló que el lugar suele alquilarse para fiestas y otros eventos. “Es un lugar muy tranquilo, acá es gente de trabajo, todos trabajamos en el campo”, afirmó. También expresó preocupación por la seguridad de los adolescentes que concurren a este tipo de celebraciones y pidió más vigilancia.
El episodio ocurrió durante una fiesta privada y terminó con una muerte y heridas graves para el otro joven. La Policía y la Justicia continúan trabajando para reconstruir cómo se inició la pelea, identificar a los responsables y determinar las circunstancias exactas del ataque. Por ahora, el dato central de la investigación es que el hecho tuvo lugar en una reunión privada en Pocito y que la reconstrucción de la secuencia será clave para avanzar en la causa.




