Víctor Ricardo Sosa, de 22 años, fue aprehendido este jueves en el Lote Hogar 26, en Santa Lucía, luego de intentar escapar a pie de efectivos del Grupo de Acción Motorizada (GAM). Según fuentes policiales, había salido del Servicio Penitenciario Provincial hacía dos semanas y era buscado por su presunta vinculación con varios robos en la zona.
El procedimiento estuvo a cargo del sargento Mauro Martínez y del cabo Braian Ferra, quienes realizaban patrullajes de prevención y seguridad cuando advirtieron la presencia del sospechoso. De acuerdo con el parte policial, al notar que los uniformados se acercaban para entrevistarlo, Sosa inició la fuga a pie. La maniobra derivó en una persecución por varias cuadras del vecindario, hasta que fue reducido en la vía pública.
El detenido, con domicilio en el barrio Tierra del Fuego, en Santa Lucía, fue trasladado y alojado en los calabozos de la Comisaría 29na. La información policial indica que el caso quedó bajo seguimiento de la Justicia, en el marco de una pesquisa por hechos contra la propiedad. En esta instancia, no se informaron otros elementos sobre la conducta atribuida ni sobre resoluciones judiciales firmes.
Dos legajos abiertos
Según la información difundida, Sosa quedó a disposición de la Justicia vinculado a dos causas radicadas en la UFI Delitos contra la Propiedad: el Legajo N° 311/2026 por el delito de Robo y el Legajo N° 312/2026 por Hurto. La diferencia entre ambas figuras penales es relevante para el avance de la investigación, porque el robo supone apoderamiento con fuerza en las cosas o violencia, mientras que el hurto no incluye esos medios comisivos. La eventual imputación formal y las medidas procesales posteriores dependerán de lo que determine la fiscalía.
La actuación policial se produjo en un sector donde, según la propia fuerza, se seguían movimientos del sospechoso por su presunta relación con hechos reiterados contra la propiedad. Ese antecedente explica por qué el operativo fue de prevención y vigilancia, y por qué la intervención terminó con una aprehensión inmediata tras la fuga. El expediente seguirá ahora en sede judicial, con dos legajos ya identificados y con la fiscalía a cargo de definir los pasos siguientes.




