Un total de tres motocicletas fueron secuestradas este lunes en distintos procedimientos realizados por personal de la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes D-5 en Pocito, Rivadavia y Zonda. Las actuaciones dejaron al descubierto un escenario de irregularidades que combina adulteración de numeraciones, documentación presuntamente falsa y la recuperación de un rodado con pedido de secuestro vigente.
El primer operativo se llevó a cabo en inmediaciones de Mendoza y calle 13, en Pocito, donde los investigadores advirtieron a un hombre que circulaba en una motocicleta sin patente y sin llave de contacto. Al ser entrevistado, no pudo acreditar la procedencia del vehículo con documentación respaldatoria.
La verificación posterior confirmó que el motor presentaba signos de adulteración. Por disposición de la UFI Genérica, la moto quedó secuestrada y el conductor fue vinculado a la investigación. El caso vuelve a poner en foco la circulación de rodados con origen dudoso y las dificultades para trazar su procedencia real.
El segundo procedimiento tuvo lugar en Pasteur y 1° de Mayo, en Rivadavia. Allí, los efectivos interceptaron a una mujer que se desplazaba en una Honda Wave. Durante el control, detectaron que la patente sería apócrifa y que la cédula de identificación exhibida también presentaba irregularidades.
La inspección del vehículo profundizó las sospechas: tanto el número de chasis como el del motor estaban totalmente adulterados. Ante ese cuadro, la UFI Genérica ordenó el secuestro de la motocicleta y de la documentación. La mujer quedó vinculada al proceso investigativo, en una causa que ahora deberá determinar el alcance de las maniobras detectadas.
El último operativo se desarrolló en el barrio Colombo, en Zonda, donde la policía identificó a un hombre que tenía en su poder una Zanella ZTT sin documentación. En este caso, las numeraciones estaban conservadas y coincidían con las originales de fábrica, pero la consulta en los registros reveló un dato clave para la investigación.
La moto había sido denunciada como sustraída en Pocito el 25 de julio de 2026 y pesaba sobre ella un pedido de secuestro vigente por una causa caratulada como Hurto Calificado. Por disposición de la UFI Delitos contra la Propiedad, el rodado fue secuestrado y el hombre que lo tenía en su poder quedó bajo investigación.
Los tres procedimientos quedaron a disposición de la Justicia, que deberá establecer ahora las responsabilidades en cada uno de los casos. Más allá del secuestro de los vehículos, las actuaciones exponen una problemática recurrente: la circulación de motos con documentación apócrifa o numeraciones adulteradas, un fenómeno que complica el control patrimonial y favorece la persistencia de hechos vinculados a delitos contra la propiedad.




