Un sacerdote identificado como Miguel Espíndola fue demorado en Sumampa, Santiago del Estero, luego de atropellar con su camioneta a un grupo de jóvenes que circulaba en motocicleta y retirarse del lugar. De acuerdo con su posterior declaración, no habría advertido el impacto porque manejaba con la música a un volumen elevado.
El episodio ocurrió durante la noche del lunes, en la intersección de la ruta provincial 1 y la avenida Nuestra Señora de la Consolación. Los jóvenes regresaban de jugar un partido de pádel y de visitar a un amigo que estaba enfermo, en una secuencia que terminó marcada por un hecho de fuerte impacto y con derivaciones judiciales.
Según el relato de las víctimas, alrededor de las 22 una camioneta blanca intentó sobrepasarlos. En esa maniobra, rozó una de las motos y luego embistió a la segunda, lo que provocó la caída de sus ocupantes sobre el pavimento. La violencia del choque dejó a los tres jóvenes con distintas lesiones y obligó a la intervención de familiares y de la Policía.
La denuncia fue radicada cerca de las 23.30 en la Comisaría Comunitaria N° 33 de Sumampa. A partir de los datos aportados por los jóvenes, entre ellos la presencia de una cruz o un rosario en la parte trasera del vehículo, los investigadores lograron ubicar la camioneta en Pinto, localidad situada a casi 100 kilómetros del lugar del siniestro.
Allí fue identificado el conductor como Miguel Espíndola, conocido en la comunidad. La fiscal Fernanda Vittar dispuso un control de alcoholemia y el secuestro del vehículo para avanzar en la investigación. El sacerdote permaneció demorado durante algunas horas de manera preventiva y luego recuperó la libertad.
Más allá de la mecánica del hecho, el caso dejó en evidencia la gravedad de una conducta que derivó en lesiones para tres jóvenes y en una rápida intervención judicial. Si bien el impacto fue fuerte, las víctimas se encuentran fuera de peligro, aunque continúan con golpes y dolores producto de la caída.
“Por suerte mi hijo y los otros chicos están bien. Están con dolor, pero están fuera de peligro”, señaló Cristian Galván, padre de uno de los adolescentes. La Justicia intenta establecer ahora las circunstancias exactas del accidente y las responsabilidades del conductor.




