El miércoles por la tarde, la Brigada de Investigaciones Central detuvo en Capital a Rodrigo Javier Castro Montaño, conocido como “Rodriguito”, cuando caminaba con una moto robada a la par en la esquina de Entre Ríos y Fray Mamerto Esquiú. Según fuentes policiales, el rodado tenía el tambor violentado y en poder del detenido también había varias tarjetas de crédito y débito ajenas. El caso derivó este viernes en un juicio abreviado ante la jueza María Gema Guerrero, del fuero de Flagrancia.
La intervención policial se produjo a las 18.30 del miércoles, luego de que los efectivos lo observaran a través de las cámaras de seguridad del 911 mientras analizaban otro caso. En la requisa, la fuerza informó que encontró documentación y que el sospechoso no pudo explicar el origen de la moto ni de las tarjetas. De acuerdo con lo relatado por la Policía, el damnificado no advirtió de inmediato el robo porque dormía la siesta cuando fue contactado por los efectivos, que hallaron su número en la póliza del seguro del vehículo.
Antecedentes penales
Castro Montaño, de 26 años, registraba antecedentes por robo, resistencia a la autoridad, lesiones, atentado y resistencia a la autoridad, y un último antecedente por encubrimiento, según fuentes policiales. La Brigada de Investigaciones Central lo había vinculado con esos hechos antes de esta nueva detención, lo que explica el seguimiento que la fuerza hizo sobre su actividad en la vía pública. En ese marco, la causa actual se cerró con una condena de 3 meses de prisión efectiva, de acuerdo con fuentes policiales y judiciales.
Juicio abreviado
Este viernes, la defensa del imputado y la Fiscalía alcanzaron un acuerdo de juicio abreviado, una vía procesal que permite resolver la causa sin debate oral cuando hay conformidad entre las partes. La jueza Guerrero homologó ese entendimiento y dictó la condena informada por las fuentes consultadas. La resolución generó malestar en filas policiales por la brevedad de la pena frente a la acumulación de antecedentes y a las circunstancias del hecho investigado.
El expediente quedó cerrado en esa instancia con la sentencia ya firme en los términos del acuerdo, mientras que el caso dejó como dato central la recuperación del rodado y la pena impuesta por el tribunal. La información difundida por la fuerza indica que el control del detenido se produjo en plena vía pública y que el procedimiento se activó a partir del monitoreo del 911. Con ese marco, el antecedente inmediato que queda para seguir es la ejecución de la condena de 3 meses de prisión efectiva.




