El papa León XIV pronunció en Argentina su primer discurso ante las autoridades nacionales y concentró su mensaje en la democracia, el trabajo y la cohesión social. En un planteo de alcance institucional, sostuvo que la economía debe estar al servicio de las personas y no al revés, y pidió que el crecimiento llegue también a quienes atraviesan mayores dificultades.
“La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía”, expresó el Pontífice. En ese tramo, reclamó favorecer las oportunidades laborales, estimular la iniciativa privada y orientar la actividad económica al bien común. La definición se inscribió en un mensaje dirigido a las autoridades del país, con referencias a la situación social y económica.
Juventud y educación
León XIV también centró parte de su intervención en los jóvenes y en la necesidad de ofrecer condiciones para que puedan desarrollar su proyecto de vida en el país. “Una nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes deben abandonar su tierra para realizar sus sueños”, afirmó. En ese marco, destacó la relevancia de la educación, la formación profesional, las universidades y la investigación como herramientas para sostener oportunidades de futuro.
Democracia e instituciones
El Papa pidió cuidar la democracia, respetar las diferencias y recuperar la capacidad de diálogo. Según planteó, la autoridad encuentra su sentido más alto cuando se ejerce como un servicio y se orienta al bien de toda la comunidad. El planteo tuvo como destinatarios a quienes tienen responsabilidades públicas, en un contexto de demandas sobre funcionamiento institucional y representación.
Corrupción y cooperación
La corrupción fue otro de los ejes del mensaje. León XIV advirtió que erosiona la confianza de los ciudadanos en las instituciones y reclamó integridad personal, solidez institucional y coordinación entre los Estados para enfrentar al crimen organizado, la trata de personas y el tráfico de armas y drogas. La referencia ubicó el problema en un plano regional y de política pública, más allá de la escena protocolar del acto.
Recursos y legado
En el cierre, el Pontífice destacó la riqueza natural argentina y señaló que su aprovechamiento debe contribuir al bienestar de las comunidades sin descuidar la preservación de los territorios. También mencionó los desafíos de la inteligencia artificial y sostuvo que el desarrollo tecnológico requiere una conciencia ética a su altura. Luego retomó la idea de construir la “Unión Nacional”, mencionada en el Preámbulo de la Constitución, y pidió que las generaciones futuras reciban una Argentina unida. Antes de despedirse, aludió a la Virgen de Luján y expresó: “Que Dios bendiga a Argentina y a todos sus habitantes”.




