El papa León XIV se reunió este lunes con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, en el marco de su visita a Buenos Aires. Antes de ingresar a la sede del Gobierno nacional, el Pontífice recorrió parte del bajo porteño y fue saludado por personas que se acercaron a las calles y balcones. La audiencia privada con el Presidente se extendió durante aproximadamente 30 minutos.
Tras la ceremonia de bienvenida, León XIV continuó con su agenda institucional en la capital argentina. Luego del encuentro con Javier Milei, el Papa se retiró de la Casa Rosada para seguir con las actividades previstas en la ciudad. La secuencia dejó en evidencia el carácter protocolar de la visita y la articulación entre la agenda nacional y la porteña.
Entrega simbólica Más tarde, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, recibió al Pontífice y le entregó las llaves de la Ciudad. El encuentro se desarrolló en un clima distendido, según la descripción difundida en la cobertura de la jornada. La entrega de llaves forma parte de los gestos protocolares que suelen acompañar visitas de esta naturaleza.
En paralelo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, celebró la visita a través de sus redes sociales. “Hoy vivimos el inicio de un recorrido histórico y emocionante para la Argentina. Recibimos al papa León XIV junto al Presidente y al gabinete nacional. Hacía casi 40 años que un Papa no visitaba nuestro país”, expresó. La referencia temporal de la funcionaria alude a la ausencia de una visita papal al país durante ese período.
Durante la reunión en Casa Rosada también se conoció un reclamo de periodistas acreditados por las condiciones de trabajo y las restricciones para realizar coberturas desde la sede gubernamental. Ese planteo quedó asociado a la cobertura de la visita y agrega una variable institucional sobre el acceso de la prensa a la actividad oficial. Por el momento, no se informaron decisiones públicas sobre ese reclamo.




