La bajante del dique Potrerillos, en Mendoza, dejó visible desde la superficie la imagen conocida como la “Virgen del Agua”, que permanece sumergida durante gran parte del año. La postal fue advertida por personas que realizan actividades náuticas en el embalse y registrada en fotografías y videos por integrantes de un club de windsurf. El hecho depende directamente del nivel de agua acumulado y, por esa razón, su exposición es transitoria.
Ubicación variable
La figura está emplazada en un punto fijo del embalse, pero su profundidad cambia según la cota del agua. En épocas de mayor nivel, puede encontrarse a unos 20 metros bajo la superficie, lo que limita su acceso a quienes practican buceo. Cuando el embalse desciende, la imagen queda más cerca de la superficie y puede ser observada desde embarcaciones o desde la costa. Esa condición explica por qué la aparición actual no constituye un cambio permanente en el lugar.
Origen de la imagen
La estatua fue colocada por Marcelo Sliz y está construida en resina plástica. Antes de ser sumergida, recibió una bendición de un sacerdote del Santuario de Lourdes, ubicado en El Challao. Con el tiempo, la figura pasó a formar parte del paisaje submarino del embalse y se convirtió en un punto reconocido por buzos que frecuentan la zona. Fueron ellos quienes comenzaron a llamarla “Virgen del Agua”.
Referencia para buzos
Según el material difundido, existen coordenadas para ubicar el sitio donde está instalada la imagen, aunque la localización bajo el agua no siempre resulta sencilla. Las variaciones del nivel del embalse, las corrientes y la visibilidad pueden dificultar el acceso. En ese contexto, la bajante actual expuso una figura que habitualmente queda reservada a quienes se sumergen para practicar buceo. La situación se mantendrá mientras el nivel del dique conserve esa cota.
Qué puede pasar después
La imagen volverá a quedar cubierta cuando el nivel del agua vuelva a subir. El propio comportamiento del embalse determina la duración de esta visibilidad excepcional y también el momento en que la Virgen retorne a quedar sumergida. Por eso, la condición actual depende de una variable concreta: la evolución de la cota de Potrerillos en las próximas jornadas.




