La cobertura privada de salud en Argentina registró una caída durante el último año: entre el primer semestre de 2025 y el mismo período de 2026, casi 970.000 personas dejaron de contar con una obra social o una prepaga. El dato surge de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y coincide con un contexto de pérdida de empleo y aumento de costos en las prestaciones.
Según el relevamiento oficial, la cantidad de personas con cobertura a través de obras sociales y empresas de medicina prepaga alcanzó su nivel más bajo desde que la serie estadística comenzó en 2016. Las estimaciones sobre la población total indican que 969.340 asociados quedaron fuera de la cobertura privada y que aproximadamente 1.048.770 personas pasaron a depender exclusivamente del sistema público de salud.
Empleo y cobertura Uno de los factores asociados a esa caída es la reducción del empleo registrado. En el período analizado se perdieron 132.323 puestos de trabajo privados, lo que representa una baja del 2,1%, y además se contabilizaron 29.533 empleos públicos menos, equivalentes a una disminución del 0,9%. La pérdida de un puesto formal puede implicar también la salida del grupo familiar de la cobertura de obra social.
Si se toma el tramo transcurrido desde el inicio del gobierno de Javier Milei, la caída asciende a 253.049 empleos privados registrados, con una merma del 4%, y a 87.313 puestos estatales, con una baja del 2,5%. Ese retroceso laboral ayuda a explicar por qué más personas quedaron sin acceso a sistemas de cobertura vinculados al empleo formal.
Suba de cuotas A la contracción del empleo se sumó el incremento de las cuotas de medicina prepaga. Desde la desregulación de los precios, las prestaciones acumularon una suba cercana al 499,7% entre diciembre de 2023 y septiembre de 2026, mientras que la inflación en el mismo período fue del 344%. La diferencia entre ambos registros presionó sobre la capacidad de pago de los hogares y profundizó la migración hacia el sistema público.
En ese marco, el 64,3% de la población cuenta con algún prestador privado y el 35,5% depende únicamente de la atención pública, según la EPH. La evolución de esos indicadores será clave para seguir el impacto del mercado laboral y de los precios regulados sobre la cobertura sanitaria en los próximos relevamientos del INDEC.




