Las tareas de repavimentación sobre la Avenida de Circunvalación mantienen alterada la circulación en distintos sectores de San Juan y vuelven a exponer la dependencia que tiene la provincia de esta arteria para su movilidad cotidiana. Los cortes y desvíos, en un contexto de alto caudal vehicular, derivan en demoras y congestionamientos que se agravan en los horarios de mayor tránsito.
Uno de los puntos más sensibles se ubica en el anillo interno, a la altura de calle Urquiza. En ese tramo, quienes circulan de este a oeste se encuentran con cartelería previa al descenso que anticipa el corte y obliga a abandonar Circunvalación. La maniobra concentra vehículos sobre Urquiza y su entorno, generando un efecto de embudo que complica la fluidez del tránsito.
Para intentar ordenar ese flujo, efectivos de la División Tránsito de la Policía de San Juan intervienen en la zona. La presencia policial apunta a reducir el nivel de conflicto vial, aunque la magnitud de la circulación hace prever que las demoras continúen mientras persistan las obras.
La situación también repercute en el cruce de Circunvalación e Ignacio de la Rosa, una intersección de alta demanda vehicular que, con los cortes vigentes, puede registrar mayores tiempos de espera. En este escenario, las recomendaciones oficiales apuntan a anticipar los traslados y, de ser posible, salir algunos minutos antes para evitar quedar atrapado en los sectores más cargados.
Los inconvenientes no se limitan al sur de la traza. En avenida de Circunvalación y Mendoza, en el distrito Concepción, también hay personal de la División Tránsito para ordenar la circulación. Allí confluyen vehículos que se desplazan entre Chimbas y la ciudad de San Juan, por lo que el objetivo es evitar la acumulación sobre los laterales de la vía.
En el anillo externo, en la zona de Santa Lucía, los trabajos también modifican el recorrido habitual. El corte se ubica después de calle San Lorenzo para quienes avanzan por Circunvalación, de modo que los vehículos deben desviar por la colectora hacia el sector de calle Mendoza. A eso se suma la interrupción de la circulación por calle Tucumán, un condicionante adicional que incrementa las demoras, sobre todo durante la tarde y la salida laboral.
La obra forma parte del proceso de repavimentación destinado a mejorar una de las principales vías de circulación de la provincia. Sin embargo, mientras los trabajos avanzan, el impacto inmediato recae sobre los conductores, que deben adaptarse a una red de desvíos que altera tiempos de viaje y modifica la dinámica habitual de acceso y egreso en distintos sectores.
En ese marco, las autoridades insisten en circular con paciencia, respetar la cartelería y prestar atención a las indicaciones del personal de tránsito. También recomiendan evaluar rutas alternativas cuando el destino lo permita, especialmente en horas pico, para evitar los cruces donde hoy se concentra la mayor cantidad de vehículos.
La circulación, en consecuencia, seguirá condicionada mientras continúen los frentes de obra. Para los automovilistas, eso implica prever más tiempo de traslado y revisar las advertencias viales antes de emprender el recorrido.




