El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó este viernes que un terremoto de magnitud 7,7 sacudió las aguas de Indonesia, a unos 68 kilómetros de la localidad de Ende, en la isla de Nusa Tenggara Oriental.
De acuerdo con el reporte, el epicentro se ubicó a apenas 10 kilómetros de profundidad frente a la costa de la isla, en cercanías de Bali, uno de los destinos turísticos más concurridos del país asiático. Esa escasa profundidad llevó a las autoridades a catalogarlo como un evento superficial, aunque la magnitud del sismo encendió de inmediato la preocupación por sus posibles efectos.
El episodio se produjo apenas cuatro meses después de otro terremoto ocurrido en abril de este año, cuando murió un hombre y decenas de viviendas quedaron destruidas. Aquel movimiento tuvo lugar en el norte del mar de Molucas, con epicentro a unos 120 kilómetros frente a la isla indonesia de Ternate, una zona de alta actividad sísmica.
En paralelo, el Centro Sismológico Euro-Mediterráneo (EMSC) señaló que el sismo formó parte de una serie de movimientos telúricos registrados en Indonesia durante la jornada. La entidad lo ubicó a las 4.58 hora local y reportó luego al menos tres réplicas de menor intensidad, según informó la agencia Reuters.
La agencia geofísica de Indonesia, BMKG, emitió una alerta de tsunami, una decisión que refleja el nivel de precaución que generan este tipo de eventos en una región especialmente expuesta a la actividad sísmica y a sus consecuencias sobre la población costera.
En el otro extremo del Océano Pacífico, la Marina de Guerra del Perú mantuvo durante varias horas una alerta por posible tsunami en el litoral tras un sismo de magnitud 8,8, registrado a las 15 hora local. Según el Instituto Geofísico de Perú, el epicentro se ubicó a 42 kilómetros de profundidad.
Hacia el final de la jornada, la advertencia en Perú fue levantada. El cuadro general dejó en evidencia una secuencia de movimientos sísmicos que volvió a poner bajo vigilancia a las autoridades del Pacífico, con especial atención sobre el riesgo de tsunami y sus eventuales impactos en zonas habitadas.




