España.- Brian, un argentino que viajaba en uno de los trenes que chocaron este miércoles cerca de Toledo, dijo que continúa en shock por el accidente y que agradece “estar vivo” para contarlo. En diálogo con TN, relató que el impacto se produjo después de una detención previa del servicio y cuando ya se había autorizado la marcha. El episodio dejó interrumpida la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía y abrió una investigación sobre las causas.
El relato del pasajero.- El argentino explicó que “era bastante temprano”, que estaba “un poco dormido” y que el tren se frenó media hora antes entre Ciudad Real y Toledo. Según su testimonio, por megafonía se informó que todos los trenes estaban detenidos por un problema. Luego agregó: “Estaban todos los trenes frenados. El problema fue que, cuando dieron el ok para salir, uno no salió y fallaron los radares”.
Brian describió que el golpe lo hizo ir hacia adelante, que se desprendió el asiento que tenía delante y que sufrió un golpe en la cabeza y en las piernas. “Estoy en shock, porque los primeros 10 segundos pensé que me moría”, afirmó. También contó que, tras el impacto, los pasajeros comenzaron a gritar y llorar, que había personas sangrando y que no podían salir por temor a un nuevo choque.
Auxilio inicial.- De acuerdo con su testimonio, la salida del vagón se produjo cuando alguien logró abrir y entonces vio al otro tren descarrillado. Más tarde, dijo que escuchó gritos de auxilio debajo de los escombros y que la asistencia demoró en llegar. “Eran los civiles los que ayudaban en un primer momento”, sostuvo. También aseguró que, al salir, oyó que en otro vagón había pasajeros con heridas graves.
El siniestro.- El choque se produjo a las 8:54 cerca de la estación Urda, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. Impactaron un tren del operador privado Iryo, que estaba detenido en la vía, y otro de la compañía nacional Renfe con destino a Sevilla. Según El País, las primeras investigaciones apuntan a un “error humano” asociado a “una avería del sistema principal de señalización”.
Impacto operativo.- El diario 20 Minutos indicó que en el tren de Iryo 6076 viajaban 146 pasajeros, mientras que el AVE 2080 de Renfe transportaba a 397 personas. La empresa pública ADIF, encargada de gestionar la infraestructura ferroviaria, informó en la red social X que quedó interrumpida la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía por un alcance entre dos trenes. La evolución de la investigación y la normalización del servicio quedaron como las variables a seguir tras el siniestro.




